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martes, 10 de mayo de 2022

Alfar del Cerró de Ceuta - Puerto Real


El Cerro de Ceuta se localiza a unos 2 Kms al Este del casco urbano de Puerto Real. Con sus 53 metros de cota máxima, se convierte en un inmejorable puesto de observación que permite abarcar de una mirada todo el fondo de saco de la bahía gaditana, desde San Fernando hasta Rota. Es, además, la mayor elevación de las ubicadas en el litoral portorrealeño.

Estas características, elevación y visibilidad, le convierten en un lugar óptimo para el asentamiento humano y para la existencia, por tanto, de vestigios arqueológicos.

La presencia de restos de época romana en el cerro era un dato conocido por un reducido número de interesados por la arqueología en Puerto Real. La existencia de una posible villa romana en sus laderas fué apuntada ya por MI Josefa Jiménez Cisneros I.

De época moderna, encontramos en sus cercanías la estructura de una noria, un horno cerámico de planta rectangular y las ruinas de un caserío.

Durante la Guerra de la Independencia, con motivo de la ocupación francesa de Puerto Real, se instaló en el Cerro de Ceuta una batería que formaba parte del sistema ofensivo francés frente a Cádiz, batería destruida una vez retirado el ejército enernigo.

Otros vestigios de la actividad humana en el cerro son los conocidos «barreros», canteras de extracción de arcillas explotadas hasta principios de este siglo. Estos «barreros» probablemente hayan sido un lugar tradicional de aprovisionamiento de barro para las alfarerías de la zona ya desde la antigüedad.

Actualmente, existen instalaciones destinadas al abastecimiento de agua de las zonas urbanas próximas, destacando un gran depósito.

Estos vestigios de la actividad humana nos incitaron a estudiar con detenimiento el lugar, con el resultado de la localización de, al menos, dos hornos de fabricación de ánforas de época romana.

Universidad de Cádiz 

domingo, 28 de noviembre de 2021

Yacimiento de Caños de Meca - Barbate


La Universidad de Cádiz descubrió en mayo de 2021 un yacimiento que podría convertir a los Caños de Meca en otra «Baelo Claudia». Se trata de un proyecto junto al cabo de Trafalgar (Barbate), en la conocida playa de Caños de Meca. El viento, el mar, los movimientos de la naturaleza han vuelto a descubrir un yacimiento que parece albergar restos que van desde la época fenicia a la medieval, pasando por la era de asentamiento romana.

Incluso, podría ser una factoría de salazones, al estilo de Baelo Claudia. Estas ruinas, tapadas hace ya varias décadas ante la imposibilidad de encontrar financiación para su investigación y conservación, han vuelto a quedar a la vista del gran público.

lunes, 23 de noviembre de 2020

Baessipo


Baesippo era el nombre de una población romana de la Bética citada por Plinio el Viejo, Claudio Ptolomeo y Pomponio Mela, así como en el VI Itinerario de Antonino, en la Tabula Peutingeriana y en el Anónimo de Rávena. Se situaba en la Vía Heraclea, entre Baelo Claudia y Mergablum, y de ella partía la Vía Asido, que llegaba hasta Hispalis. Tradicionalmente se ha identificado con Vejer de la Frontera, aunque existen mayores indicios de que se ubicó en Barbate.

Tradicionalmente se ha sostenido la tesis de que Baesippo se correspondía con Vejer de la Frontera, ya que la Vía Heraclea no podría pasar por la línea de costa a la altura de Barbate, debido a la amplia desembocadura del río Barbate, que probablemente formaba un estuario hasta las cercanías de Vejer en época romana. De acuerdo con los yacimientos arqueológicos encontrados hasta la fecha, la vía, viniendo desde Baelo Claudia, probablemente dejaba la costa y se inclinaba hacia el norte, pasando cerca de la laguna de la Janda, manteniéndose por el interior hasta La Barca de Vejer, donde volvía a bajar a la costa hasta el Iunonis promunturium (cabo Trafalgar).

No obstante, en Barbate se han encontrado restos arqueológicos que evidencian la existencia de una ciudad tardorromana, como son varias domus, un templo dedicado a Mitra y una importante necrópolis. Asimismo, existen referencias de una antigua iglesia paleocristiana (ermita de San Paulino) situada junto al templo de Mitra y la necrópolis, que quizás se construyó sobre el antiguo foro romano, por analogía de lo que ocurrió en otras ciudades como Tarraco.

Otro argumento a favor de Barbate es que Plinio el Viejo, entre otros, cita a Baesippo como un puerto (Portus Baesippo), por lo que la ciudad debió ubicarse en la costa. Además, dicho autor menciona como ciudad cercana a Besaro, la cual se ha identificado como la Vejer prerromana.

Según Plinio el Viejo, el estatuto jurídico de Baesippo era el de ciudad estipendiaria, es decir, que debía pagar anualmente un tributo o impuesto a Roma. A cambio, Roma le garantizaba la libertad para gobernarse, ejercer sus actividades económicas y acuñar moneda.

En la costa de Barbate no se ha encontrado ningún resto arqueológico que evidencie algún poblamiento prerromano. Sin embargo, en la sierra del Retín se ha hallado un oppidum, el Peñón del Aljibe, de origen bástulo o turdetano, que pudo ser el núcleo original de Baesippo hasta el dominio cartaginés, trasladándose a la costa tras la segunda guerra púnica y el comienzo del dominio romano. Esta teoría se basa en lo que ocurrió en las cercanas ciudades de Baelo Claudia y Mellaria, cuyos núcleos originales estaban situados en la montaña (en la Silla del Papa y en Betijuelo, respectivamente), a modo de oppidum, y que con los romanos pasaron a la línea de costa. Además, los únicos restos cartagineses de la zona se han encontrado en las lomas cercanas a la sierra del Retín, lo que podría servir de indicio.

Wikipedia 

viernes, 30 de octubre de 2020

Barbesula - Torreguadiaro


Barbesula o Barbesola. Ciudad estipendiaria del Convento Jurídico Gaditano, citada por Plinio el Viejo, Pomponio Mela y el Anónimo de Rávena. 

Los restos arqueológicos que han salido a la luz ponen de manifiesto que se trataba de una ciudad dedicada principalmente a la industria de las salazones de pescado. Son varias las factorías dedicadas a este fin que se han encontrado en los alrededores, así como los hornos de fabricación de ánforas destinadas a la exportación de productos tales como el garum. En este sentido su economía sería similar al de otras poblaciones del estrecho de Gibraltar (Baelo Claudia o Iulia Traducta), aunque no es descartable que debido a su situación en el valle del Gaudiaro, actuara también como centro de importación y exportación de productos de agricultura. 

Allí han aparecido los restos de un templo dedicado a Diana, así como varias inscripciones honoríficas y funerarias conservadas en el Cortijo de Guadiaro y en el Museo de Cádiz. Hoy, se localiza en la orilla derecha de la desembocadura del río Guadiaro, pedanía de Guadiaro, en el término municipal de San Roque, provincia de Cádiz, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Tesaurus

martes, 6 de octubre de 2020

Templo de Hércules Gaditano

El Templo de Hércules Gaditano fue un santuario que existió en las antiguas Islas Gadeiras, en las aguas cercanas al actual Islote de Sancti Petri (San Fernando, España).

Los orígenes del templo se remontan a los tiempos de asentamiento fenicio, pueblo que construyó un templo en honor a Melkart. Se continuó tributando culto a dicho dios durante la dominación cartaginesa, pero durante la presencia romana se tributó culto a Hércules.


Historia

En el siglo I a. C. Estrabón refiere en su Geografía que los tirios fundaron Gadeira, alzando un santuario a Melkart, figuración primitiva de Hércules, en la parte oriental de la isla y la ciudad en la parte occidental. Se decía que el templo había sido fundado en tiempos de la guerra de Troya a comienzos del siglo XII a. C.

El santuario probablemente sería un conjunto de edificaciones donde habría un edificio principal y un patio al que se accedía por una puerta flanqueada por dos grandes columnas. Según narra Silio Itálico en el siglo I a. C., en el frontispicio aparecían los doce trabajos de Hércules labrados en bronce. No existía ninguna imagen del dios en el interior del recinto. Asimismo hace referencia al hecho de que los sacrificios humanos estaban prohibidos y a que en su altar ardía un fuego perpetuo, cuidado por la incesante vigilancia de sus sacerdotes. Según Estrabón, en las columnas de la entrada los navegantes hacían sus sacrificios. Abundaban en el santuario los altares de bronce con escenas de la vida de Hércules donde ardía el fuego. Además eran famosos los dos pozos de agua dulce que tenían un régimen de crecidas inverso al de las mareas.

Según el historiador latino Pomponio Mela, bajo el templo estaban enterrados los restos de Hércules, de ahí su gran fama. Además, contenía reliquias tan famosas como el cinturón de Teucro, héroe griego hijo de Telamón, y el árbol de Pigmalión, cuyos frutos se decía que eran esmeraldas. Las fuentes historiográficas clásicas relatan que muchos personajes célebres, ilustres por sus hazañas o su nobleza, visitaron este templo. Tito Livio narra que Aníbal arribó a la isla para ofrecer al dios sus votos antes de emprender la conquista de Italia. En este santuario, Julio César tuvo un sueño que le predecía el dominio del mundo después de haber llorado ante el busto de Alejandro Magno, por haber cumplido su edad sin haber alcanzado un éxito importante.

Durante la época romana persistió el esplendor del templo, que alcanzó el máximo esplendor en tiempos de Trajano. Comenzó su decadencia en el siglo IV hasta perder su pasada grandeza por completo durante el dominio visigodo. El santuario sufrió ataques y destrucciones, la acción del mar, su explotación como cantera de piedra ostionera y las sucesivas ocupaciones que sobre él se han ido desarrollando, por lo que ha desaparecido. Su existencia se constata por los textos griegos y latinos, citados desde el siglo XVI por historiadores y eruditos, por textos árabes y por los importantes restos arqueológicos hallados desde principios del siglo XX, como la estatua de un emperador romano divinizado de gran tamaño en 1905, una estatuilla de bronce de la Fama dirigiendo una cuadriga y una gran estatua toracata de bronce, hallada en Rompetimones en 1925. Todos ellos se encuentran en el Museo de Cádiz.

Según algunos, el Apóstol Santiago desembarcó en la Isla de Sancti Petri para erradicar el culto pagano en el templo y consagrarlo al culto cristiano, consagrándolo a San Pedro, de ahí el nombre actual de Sancti Petri.

Wikipedia 

domingo, 16 de agosto de 2020

Ceuta romana

Unas excavaciones en Ceuta han dejado al descubierto una muralla y una torre romana de finales del siglo II, así como otra muralla mandada construir por el emperador romano Justiniano en el siglo VI y evidencias de un terremoto de la segunda mitad del siglo VII.
Todos estos hallazgos han sido realizados durante una campaña de excavación puesta en marcha por cinco arqueólogos de la Universidad de Cádiz en el Baluarte de la Bandera de Ceuta, que han dado continuidad a otras excavaciones efectuadas en este mismo lugar desde hace seis años.

La Ceuta romana
El arqueólogo y director de la excavación, Darío Bernal, ha dicho a Efe que nunca se habían encontrado “estructuras de esta época tan bien conservadas y con esta gran potencia” de la Ceuta romana de finales del siglo II o inicios del siglo III.
Darío Bernal ha destacado el valor de los hallazgos “porque se trata de restos de las murallas romanas de la ciudad, algo que no se conocía antes de comenzar a realizar las excavaciones”.
Entre las estructuras halladas destaca un muro de grandes dimensiones de la época romana, más concretamente de la época Antoniana de finales del siglo II e inicios del siglo III, e incluso se ha localizado una canalización de la época con las losas que se utilizaban como tapaderas.

Las estructuras romanas encontradas en Ceuta
Estos vestigios se han datado gracias a los estratos que se asocian a la fase de construcción, así como el material cerámico utilizado en la argamasa para la construcción de esta muralla.
Además, se ha podido documentar otra muralla de tres metros de altura, también en buen estado de conservación, que puede tratarse de una muralla bizantina que podría fecharse en el siglo VI.
“Pensamos que este muralla es la que mandó construir Justiniano en el segundo cuarto del siglo VI”, ha apuntado Darío Bernal, quien ha dicho que “hasta que no se avance más en los trabajos de excavación en las próximas dos semanas lo que tenemos ahora es el ángulo de una muralla romana, al que se le adosa una torre y donde posteriormente se construye otra muralla en el siglo VI”.

Terremoto en el siglo VII
En las excavaciones se ha podido constatar que en la segunda mitad del siglo VII Ceuta sufrió un terremoto. “Dicho terremoto provocó que parte del muro romano hallado se encuentre desplazado y con numerosas grietas, no llegando a desplomarse gracias a unos paquetes de tierra sobre los que el muro descansó tras el seísmo”, ha puntualizado.
Ha sido precisamente el estudio realizado sobre el proceso de formación de estos paquetes de tierra o de esos estratos el que ha determinado cuándo pudo haberse producido dicho terremoto, que provocó la separación de la torre existente de la muralla.
Los arqueólogos también han localizado un importante número de material, sobre todo cerámica.

Futuro museo
El arqueólogo ha señalado que todos estos hallazgos serán “muy importantes” para musealizar este yacimiento como es la intención del Gobierno autonómico.
Ha explicado que una antropóloga visitará la excavación ya que también se han encontrado restos óseos, exactamente donde se ha hallado el paño de muralla bizantina.
Los expertos han destacado que los restos están muy bien conservados al estar dentro del conjunto monumental de las Murallas Reales de la época portuguesa (siglo XIV).

La Vanguardia

jueves, 30 de julio de 2020

Lascuta - Alcalá de los Gazules


Lascuta fue una ciudad estipendiaria del Imperio romano, de la provincia de la Bética, que acuñó monedas de tipo libio-fenicio. Se localiza en las cercanías de Alcalá de los Gazules, en una meseta elevada entre los arroyos Álamo y Franja denominada Mesa del Esparragal, dominando el paso de la vía romana que iba de Córdoba a Carteia.

Hallazgos
Allí apareció el conocido Bronce de Lascuta, en el siglo XIX, donde se cita a este asentamiento como la Turris Lascutana.
Igualmente han aparecido enterramientos que no se han estudiado aún.

Wikipedia 

domingo, 26 de julio de 2020

Ceca de Turirecina

Turirecina fue una ciudad romana que acuñó monedas con caracteres libio-fenicios. Su nombre latino debió de ser Turi Regina y tradicionalmente se incluyó en el conventus Gaditanus, relacionada con Regina y Asta Regia, en la provincia de Cádiz.

Fuentes numismáticas
No obstante, los numerosos hallazgos de monedas con este topónimo en la zona de Casas de Reina (Badajoz) hacen pensar que se trataría de la Regina Turdulorum romana, adscrita en el Itinerario de Antonino (415.1, 405.6) al denominado conventus Cordubensis, en la Beturia túrdula.​ Es conocida sobre todo por sus emisiones monetales, acuñándose tres series en bronce durante la segunda mitad del siglo II a. n. e., compuestas de duplos y ases.
De la iconografía reflejada en las monedas, se puede deducir el carácter guerrero de esta población que alcanzaría con la dominación romana un cierto desarrollo agrícola. Así, suele aparecer representada en el anverso una cabeza femenina con casco (identificada con Tanit guerrera), rodeada por una guirnalda de hiedra; mientras que en el reverso figuran en la parte superior una falcata, debajo la leyenda TURIRECINA y bajo esta la misma con caracteres libio-fenicios y una rodela. En la última de estas emisiones, se aprecia ya el carácter claramente agrícola de la zona: aunque el anverso es muy similar, en el reverso aparecen racimos de uvas, espigas y la leyenda definitiva TURI.REGINA.
Los restos arqueológicos más antiguos localizados en Casas de Reina datan de época prehistórica, si bien la mayoría de los que se conocen hasta ahora proceden del periodo romano. La ciudad republicana debió de estar situada en el área del castillo de Reina. Posteriormente, en el siglo I a. n. e., todos los poblados de la zona se unifican en un solo asentamiento (Regina Turdulorum). Ya de época imperial se conservan restos del foro y teatro romanos,​ sabiéndose por las excavaciones realizadas desde 1978 que algunos de sus habitantes procedían de Italia e incluso Oriente.

Wikipedia

viernes, 3 de julio de 2020

Carissa Aurelia

El yacimiento de Carissa Aurelia está enclavado en una zona de pequeñas colinas y cerros de escasa altura que forman parte de las estribaciones de la Sierra de Gamaza y Sierra del Calvario, en los términos municipales de Espera y Bornos. De las distintas investigaciones realizadas se desprende que el poblamiento se inició en el Neolítico final o Calcolítico y perduró hasta época medieval.
El yacimiento de Carissa Aurelia está enclavado en una zona de pequeñas colinas y cerros de escasa altura (200 a 274 m. sobre el nivel del mar), que forman parte de las estribaciones de la Sierra de Gamaza y Sierra del Calvario, y domina por el este la zona del Coto de Bornos y por el oeste, la campiña del valle del río Salado. Esta zona ha sufrido profundos cambios desde hace unas décadas debido, esencialmente, a la tala masiva de árboles y a los cambios de cultivos y, aunque se trata de tierras de una gran calidad agrícola, las transformaciones edafológicas han contribuido a una cierta desertización de esta área.
 La primera iniciativa para dotar al yacimiento de Carissa Aurelia de una normativa de carácter jurídico que permitiese su tutela fue el Decreto 3363/1973, de 21 de diciembre, por el que se declaraban de utilidad pública, a efectos de expropiación forzosa, una serie de yacimientos arqueológicos de excepcional importancia para el conocimiento del reino de Tartessos. En la mencionada disposición se resaltaba el papel de la ciudad de Carissa Aurelia, conocida a través de los textos antiguos de Ptolomeo y Plinio y se mencionaba su necrópolis y los interesantes objetos y esculturas en ella encontrados. Así mismo, las continuas investigaciones realizadas en el yacimiento entre 1985 y 1988 han proporcionado información sobre su necrópolis, que ha permitido conocer la existencia de un amplio número de estructuras funerarias y de material arqueológico con una cronología que se extiende desde el siglo I al siglo IV. Especial mención merecen las investigaciones llevadas a cabo durante 1987 cuando la necrópolis fue objeto de una intensa campaña de excavación en la que se detectaron una serie de hipogeos con cámaras semicirculares. Se trata pues de un interesante conjunto arqueológico, formado por una ciudad perfectamente desarrollada urbanísticamente y un cinturón de necrópolis, a través de los cuales, como han puesto de manifiesto las investigaciones realizadas, podemos ver la introducción, adopción y generalización de los distintos ritos funerarios. Junto a ello el yacimiento puede aportar un interesante modelo acerca de la implantación y poblamiento romanos en la zona, que hasta ahora son poco conocidos.
La ciudad es citada en los textos clásicos en escasas ocasiones y las indicaciones que éstos nos proporcionan se refieren principalmente a su situación geográfica y su estatus. Plinio la ubica en el Conventus Gaditanus, como una ciudad de derecho latino, conocida por el cognomine de Aurelia. Ptolomeo sólo precisa su ubicación entre Hispalis y Nabrissa, y Tácito la menciona refiriéndose al cognomen, afirmando que este se vincula con Cornelia, madre de los Graco y con Atia, madre de Augusto. Hay que esperar al siglo XVII para volver a encontrar referencias sobre la ciudad. Rodrigo Caro, apoyándose en Plinio, rebate la tesis de aquellos que sitúan la ciudad fuera del Conventus Gaditanus. Nos habla también de restos visibles, que en su época aún se conservaban, y de los objetos que circulaban provenientes de allí, y cita una lápida que, posteriormente, Hübner recogería en el Corpus Inscriptorum Latinarum.
El conjunto de Carissa Aurelia comprende una gran extensión y en él se pueden distinguir varios elementos:

LA CIUDAD
La integra un despoblado formado por una serie de colinas donde se aprecia con claridad las diferentes partes de la ciudad, con una zona aplanada donde probablemente se ubicaron los edificios públicos. Una vía romana, que aún hoy día se conserva, y que se encuentra flanqueada por los restos de lo que fueran las puertas de la ciudad. También son visibles los restos de su muralla. En superficie se evidencian restos de muros y estructuras edilicias, así como materiales dispersos de construcción.

Grazalema con encanto

miércoles, 24 de junio de 2020

Lacilbula - Grazalema

De Grazalema y su entorno tenemos noticias desde épocas prehistóricas. Con las legiones de Escipión nació la villa de Lacibula sobre el poblado céltico de Alexia, situada en un cortijo próximo a la actual población, siendo considerada tradicionalmente la antecesora de Grazalema.
Grazalema como tal, surge en época andalusí, aunque podría hundir sus raices hasta la época romana. Su origen se relaciona con el asentamiento por los contornos de pobladores de la tribu bereber de los Saddina. Con la invasión musulmana del siglo VIII, estas tierras serán pobladas por gentes de origen bereber, y con ellos adquirió el nombre de Raisa lami suli, "ciudad de los Banu al-Salim", locativo que pasó a ser Ben-Zulema, "hijo de Zulema", más tarde Gran Zulema y a su vez Grazalema.
El arqueólogo e historiador Alejandro Pérez Ordóñez, se refiere a la calzada de Grazalema como obra medieval, más que perteneciente a periodos anteriores, como la que conecta Ubrique, Benaocaz y Villaluenga con el yacimiento de Acinipo, en el término municipal de Ronda, que consiste en un tramo de la vía romana de Carteia (San Roque, Cádiz) a Astigi (Écija, Sevilla). La razón para ello es que no parece que existiese población en el emplazamiento de Grazalema en época preislámica, así como tampoco aparece referencia a esta vía en las guías de caminos de la Antigüedad (Itinerario de los Vasos de Vicarello, Itinerario de Antonino y Anónimo de Rávena). Esta calzada pudo construirse como un ramal desgajado de la vía principal Carteia-Astigi, para facilitar el acceso a la Grazalema medieval, que quedaba algo apartada de su trazado.

Prehistoria del Sur

domingo, 10 de mayo de 2020

Baelo Claudia

Localizado en el término municipal de Tarifa, el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, declarado Monumento Histórico Nacional, es una ciudad-factoría romana que sorprende por su estado de conservación. Fue importante en la época por sus conservas y salazones, origen de la salsa denominada garum, que era exportada a todo el imperio.
En el siglo III d.C. le afectó trágicamente un terremoto, aunque pervivió un pequeño núcleo de población hasta los inicios del siglo VII d.C., cuando se abandona definitivamente. Desde esa fecha, Baelo Claudia queda como un despoblado.
Cuando, en 1917, comenzaron a realizarse las primeras excavaciones en la zona de Bolonia, los investigadores encontraron los restos de una ciudad próspera, construida según los cánones clásicos de Roma, conforme a un proyecto urbanístico perfectamente planificado y racional.
Con el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, la provincia de Cádiz conserva una de las mejores muestras del urbanismo romano que se conocen. Algunos edificios son de la época de Augusto, si bien la mayor parte fue construida bajo el mandato de Claudio. Parece ser que el centro monumental, donde se sitúa el foro y todos los edificios necesarios para la organización administrativa, fue construido de una sola vez, siguiendo un eje perpendicular a la orilla del mar.

Andalucía.org

jueves, 7 de mayo de 2020

Puerto fenicio-púnico y romano.de la Caieta


Un grupo de arqueólogos de la Universidad de Cádiz ha logrado identificar en la playa de La Caleta los restos de lo que fue un puerto fenicio-púnico y romano. Los abundantes restos cerámicos y de plantas que se han recuperado en el lugar demuestran que la zona era un refugio semiprotegido. El hallazgo se hizo durante los trabajos de excavación que se llevaron a cabo en el edificio Valcárcel, centro del antiguo paleocanal Bahía-Caleta, situado entre las islas Erytheia y Cotinusa, en el antiguo archipiélago de Cádiz. Está previsto que este edificio, que en un principio tenía que ser un hotel, se convierta en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Cádiz después de las excavaciones arqueológicas.
Esta investigación, cuyos resultados acaban de publicarse en la revista Journal of Maritime Archaeology, está coordinada por el catedrático del área de Arqueología de la Universidad de Cádiz, Darío Bernal-Casasola, y por los investigadores José J. Díaz y Macarena Lara, del departamento de Historia, Geografía y Filosofía de dicha universidad.

UN CANAL MUY PROFUNDO
Según el estudio, el acceso a este puerto tenía por lo menos 200 metros de ancho hacia el oeste, con una profundidad de calado muy considerable, nada menos que veinte metros. "La notable profundidad del puerto prerromano y romano, que supera ampliamente los calados de los mayores barcos que navegaban en la antigüedad, podría haber sido un problema para el fondeo (o anclaje), por lo que creemos que se podrían haber utilizado métodos alternativos para asegurar los barcos como el amarre, el atraque y la varada", explican los investigadores.
El relleno del antiguo puerto (entre 20 y 40 metros de sedimentos) es también una fuente de información muy relevante para conocer la historia de Gadir desde su origen hasta el primer milenio de nuestra era. Según los estudiosos, se ha logrado recuperar más de cien restos cerámicos pertenecientes al período de actividad del canal, "desde la colonización fenicia arcaica y los primeros períodos imperiales romanos".

National Geographic

jueves, 30 de abril de 2020

Caetaria

Caetaria o más correctamente Cetaria fue un lugar de época romana situado en el término municipal de Algeciras, nombrado por Ptolomeo en el siglo II con el nombre de Cetaria y por el Anónimo de Rávena en el siglo VII con datos del siglo IV con el nombre de Cetraria. En su origen fue una factoría de salazón fundada probablemente antes del siglo I a. C.. Pues el nombre latino Cetaria deriva del latín cetus, que significa “pez de gran tamaño” y es préstamo de la palabra griega ketos, de la que deriva cetáceo y que puede significar monstruo acuático (atún o ballena).
Estuvo situada en el camino entre Algeciras y Tarifa y debió de albergar edificios destinados a los viajeros. Tal vez estuviera en la ensenada de Getares lindando con el actual núcleo urbano de Algeciras y a 20 metros de la playa y cerca del río Pícaro. La arqueología ha localizado en este lugar restos de varias piletas de salazón similares a las de otras ciudades del estrecho como Baelo Claudia e Iulia Traducta, además de otros restos de construcciones no identificadas, y numerosas ánforas y cepos de anclas en la zona de costa inmediatamente cercana.
Además, el topónimo del lugar en el que se encuentra, Getares, podría proceder de una deformación de un derivado del nombre de Cetaria, que en la Edad Media el rey Alfonso XI en su crónica nombra el lugar como Xetares.
Tanto el nombre Cetaria como los hallazgos arqueológicos de Getares corresponden a un lugar dedicado a la pesca de atunes mediante la técnica de la almadraba y a la elaboración de diversos productos tales como salazones y garum durante el siglo I. Quizás su industria se relacionaba con las factorías de salazones localizadas en el centro de Algeciras correspondientes a Iulia Traducta y a las salinas y alfares de Portus Albus en la playa del Rinconcillo. El asentamiento fue abandonado definitivamente en el siglo VI, momento en que las ciudades romanas del estrecho entraban en declive o desaparecían, y no aparece mencionada en las fuentes escritas durante la conquista árabe de la península ibérica.
Los restos arqueológicos de Cetaria permanecen soterrados en un terreno privado desde su excavación en los años ochenta del siglo XX.

Wikipedia

domingo, 19 de abril de 2020

Gades - Cádiz


La segunda guerra entre la república cartaginesa y la república romana se inició por la disputa sobre la hegemonía en Sagunto, ciudad costera helenizada y aliada de Roma. Tras muchas luchas entre los romanos y cartaginenses en la península ibérica, solo Gádir con la ayuda de Magón Barca se mantuvo en pie, siendo sitiada por Escipión el Africano; se entregó incondicionalmente a Roma en el año 206 a. C. aunque manteniendo su intensa actividad comercial.
Adquirió el estatuto de civitas foederata (ciudad federada de Roma). Este privilegio le permitió mantener su autonomía política y económica y ello se vio beneficiado en la economía de la ciudad, que aumentó considerablemente, además de estar exenta de pagar impuestos.
La ciudad contaba con su propia moneda para facilitar el comercio. El anverso mostraba a Hércules, su fundador, y el reverso mostraba uno o dos atunes.
Contaba también con un faro escalonado, típicos de las ciudades del Mediterráneo, decorado mediante retícula romboidal. Las representaciones antiguas muestran un faro de doce cuerpos, con escaleras exteriores. Hasta el siglo XII se conservó un faro-torre de tres cuerpos que enaltecía una estatua gigante de Hércules.
Con la conquista romana, se reforzaron las comunicaciones terrestres de Gades con el resto de la península y con Roma, la inicialmente denominada Vía Hercúlea y, más tarde, Vía Augustea. Se construyeron un circo romano, un acueducto, más templos, etc. En esta época se hicieron famosas las exportaciones gaditanas de garum. El otro cambio estructural fue la traída de agua a la ciudad a través de un acueducto desde Tempul; significaba acabar con el sistema de cisternas fenicio y establecía nuevas relaciones con el territorio circundante. Cuando en la decadencia de la Gades romana desaparece ese acueducto, la ciudad volverá al sistema de cisternas y hasta la segunda mitad del siglo XIX no tendrá conducción de agua desde tierra firme.
Se construye la ciudad nueva por iniciativa de Balbo el Menor, entre cuyos restos destaca el teatro.
Esta ciudad nueva representa el auge máximo de la Cádiz romana, pero que seguía siendo la ciudad de los gaditanos, expertos navegantes y constructores de barcos, una ciudad rica a causa del comercio y a la que solo Roma superaba en población.[2]​ Llegaron a vivir en la ciudad más de quinientos equites, compitiendo con Padua y la misma Roma.[2]​ Durante el reinado de Augusto, la ciudad se llamó Augusta Urbs Gaditana.
Con la oligarquía encabezada por la familia de los Balbos, familia de larga tradición fenicia, que adopta el partido del César (Julio César extendió a sus habitantes la ciudadanía romana en 49 a. C., según Dión Casio, 41, 24) contra los pompeyanos, vuelve a florecer la ciudad durante los últimos años de la República romana y el principado de Augusto.[3]​ Aunque Estrabón nos cuenta como César abolió algunas costumbres gaditanas autóctonas por considerarlas bárbaras. En estos y posteriores años se hacen famosas las puellae gaditanae, bailarinas de Gades, como la citada por Marcial, Telethusa.

Wikipedia

sábado, 7 de marzo de 2020

termas romanas de Baelo Claudia - Cádiz

El yacimiento de las termas romanas de Baelo Claudia se trata de los restos de un edificio asociado a un complejo termal. Fueron halladas entre los años 2011 y 2013 aclarando la funcionalidad de este espacio periurbano de la vieja ciudad de Baelo Claudia. En la actualidad, los investigadores afirman que la ciudad contó con dos espacios termales de carácter público. Uno intra moenia y otro en el espacio suburbano inmediato.

Descripción
Está compuesto por estancias calefactadas además de una natatio de dimensiones grandes revestida con ornamentación marmórea y esculturas. Por sus grandes dimensiones se piensa que se trata de unas termas públicas, con unos muros perimetrales exteriores orientados en dirección Norte-Sur. Es probable que el conjunto fuera concebido ab initio en el programa constructivo de la ciudad altoimperial. Gracias a estudios cerámicos (de importación africanas) se sabe que su uso se encuadra entre los siglos II d.C., durante la época de Trajano o Adriano y fueron abandonadas a finales del siglo III o principios del IV, en época de Diocleciano o Constantino.

La gran piscina o Natatio
Constituye hasta el momento el mejor ejemplo conservado de todos los conocidos como Termas Marítimas. Se asocia a una piscina de agua fría -natatio-, de planta cuadrangular y de más de 48 m² y con una profundidad media de 1,4 m y con una capacidad de 65 m³.

Wikipedia

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Murallas romanas de Carteia

Situación
Las murallas romanas de Carteia se encuentran en el término municipal de San Roque, provincia de Cádiz. El yacimiento se encuentra en el Polígono Industrial de Guadarranque, y se puede acceder a él desde la Carretera N-340, Autovía A-7, salida 117, dirección a la barriada de Guadarranque.

Historia
Carteia fue la primera colonia latina establecida fuera de suelo itálico. La ciudad y sus murallas fueron construidas durante la época romana del Alto Imperio sobre un asentamiento púnico e íbero de la Edad del Hierro II.

Estado de conservación
Se encuentra en estado de ruina, sólo quedan algunos vestigios.

Protección
Fue declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico.
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Visitas
Es de acceso libre.

CastillosNet

viernes, 20 de diciembre de 2019

Calzada Romana del Parque de Grazalema


Este sendero nos lleva desde Benaocaz a Ubrique a lo largo de una calzada romana en buen estado de conservación. La parte final, hacia Ubrique, se adentra en un encinar con algunas explotaciones ganaderas. Ya en esta población, merece la pena acercarse, entre otros sitios de interés, a admirar alguna de sus típicas fuentes

Viajar y saber

viernes, 13 de diciembre de 2019

Templo de Hércules Gaditano o Herakleión

El Templo de Hércules Gaditano o Herakleión Gaditano fue un santuario que existió en las antiguas Islas Gadeiras, sobre el actual Islote de Sancti Petri. (Sancti Petri es un antiguo poblado marinero situado al norte de la playa de La Barrosa, quizá el punto con más encanto de la costa chiclanera, y que por su abandono se encuentra en pleno derrumbe.)
En el siglo I adC Estrabón (un geógrafo e historiador griego) refiere en su Geografía que los tirios (fenicios) fundaron Gadeira.
Gadeira (eran Tres islas que formaban lo que hoy es Cadiz, San Fernando y Sancti Petri: Kotinoussa, Erytheia y Antípolis) es el nombre griego del archipiélago de islas existente en lo que actualmente es la Bahía de Cádiz.
Entre ellas podemos destacar las islas de Erytheia y Kotinoussa, de cuya unión se formó la actual isla de Cádiz ,ambos espacios insulares estaban separados por una especie de canal que comunicaba la actual playa de la Caleta con los muelles actuales, conociéndose este canal con el nombre de “Canal Bahia-Caleta” y San Fernando, hoy día separada de la Península Ibérica por un caño mareal. El caño mareal es el Caño de Sancti Petri, en alusión a la isla de Sancti Petri, lo que queda de la antigua Isla de San Pedro.
(Los orígenes del templo de Hércules se remontan a los tiempos de asentamiento fenicio, pueblo que construyó un templo en honor a Melkart, El tiempo continuó tributando culto a dicho dios durante la dominación cartaginesa. Pero durante la presencia romana se tributó culto a Heracles/Hércules)

Cadizspain

lunes, 2 de diciembre de 2019

Muralla ciclópea del Cerro del Águila - Los Naveros Cádiz

Situación
Los restos de la muralla ciclópea romana del Cerro del águila atraviesan el arroyo de las Salinillas, en medio de una zona de espesa vegetación en el entorno del Cerro del Águila, cerca del pequeño núcleo poblacional de Los Naveros, al suroeste de la localidad de Medina Sidonia, provincia de Cádiz. Se puede llegar por la carretera CA-2021 hacia Cortijo Linares.

Protección
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Visitas
Es de acceso libre.

CastillosNet

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Yacimiento Arqueológico de Ocuri

El Yacimiento Arqueológico de Ocuri se encuentra en la cima del Salto de la Mora, cerro calizo situado a un kilómetro del casco urbano de Ubrique, desde el que se controla el paso natural hacia la Manga de Villaluenga por un lado y la salida hacia el sur de la sierra por el otro. Su estratégica posición, dominante en altura y afianzada por sus murallas, así como su extensión nos indican que debió ser un municipio prerromano (un «oppidum») y romano de gran relevancia, hecho que queda igualmente demostrado por la monumentalidad de los restos arqueológicos que conserva.
El descubrimiento de este importante yacimiento arqueológico se realizó a finales del siglo XVIII gracias a la intuición de un ubriqueño llamado Juan Vegazo, que compró el terreno con objeto de comprobar si los restos que se veían en aquel cerro podrían compararse a los de la mismísima Pompeya. Vegazo, auténtico pionero de la arqueología de campo, excavó varias de las estructuras y dejó constancia escrita de sus descubrimientos, entre ellos dos magníficos epígrafes dedicados a los emperadores Antonino Pío y Commodo, que contenían el nombre de la ciudad, desconocida hasta ese momento.
Si bien recientes investigaciones han logrado fijar sus orígenes al menos en el siglo VI a.C., la inmensa mayoría de los restos emergidos corresponden a la época romana de la ciudad, con un momento de máximo esplendor en el siglo II d.C. En los extramuros de la ciudad, como dictaban las leyes sanitarias romanas, se encuentran la necrópolis y su monumento más importante: el mausoleo, sin paralelos en Andalucía. En su interior se alojan una serie de nichos donde se depositaban las urnas con las cenizas de los difuntos, así como las ofrendas de los familiares y posiblemente estatuas.
A continuación, destaca su muralla ciclópea de origen ibérico, modificada en varias ocasiones y en la que se conservan lienzos hechos «a hueso» (sin mortero) y otros con sillares moldurados que podrían ser de época cartaginesa. En el siglo I ó II d.C. se modificó la entrada para darle un carácter monumental.
Tras la muralla se pueden ver diferentes restos constructivos como varias cisternas de gran capacidad de embalse, el foro con parte de sus «tabernas», restos de viviendas y edificios públicos y sobre todo, en la zona alta, unas impresionantes «termas». La Ciudad Romana de Ocuri debió estar integrada, en época altoimperial, en el «coventus iuridicus gaditanus», organismo administrativo perteneciente a la provincia imperial de la «Bética».

Yacimiento de Ocuri