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lunes, 17 de diciembre de 2018

Circo romano - Mérida

El circo es el mayor de los edificios para espectáculos públicos que construyeron los romanos en Mérida y uno de los más importantes del Imperio.
Debió levantarse en los primeros años del siglo I d. C., poco después de la fundación de Mérida.
El graderío, con capacidad para unos 30.000 espectadores, adoptaba la clásica división en cáveas.
La arena o zona donde se efectuaban las competiciones, de amplias dimensiones, ocupa una extensión de 30.000 metros cuadrados. En su centro y dividiéndola en dos partes, se dispone la spina donde se concentraba la más rica decoración del circo compuesta por esculturas y obeliscos de los que sólo restan sus cimentaciones.
En el centro de uno de sus lados menores -Oeste- se encontraba la porta pompae -puerta de los desfiles- por la que entraba el cortejo procesional, previo a las competiciones, compuesto por músicos, aurigas participantes, sacerdotes, imágenes religiosas, etc. A ambos lados de esta puerta se distribuyen las cárceres o cocheras que se utilizaban para que los carros participantes tomasen su posición antes de salir a la arena.

(Consorcio Monumental de Mérida)

sábado, 30 de junio de 2018

Circo romano - Tarraco

El Circo romano de Tarraco es un edificio romano conservado en la actual Tarragona (España). Se construyó impulsado políticamente por el Concilium provinciae Hispaniae citerioris, reunión anual de los representantes de la provincia Citerior, y se ubicó muy cerca del Fórum Provincial de Tarraco, dentro del recinto amurallado en la terraza inferior de la Parte Alta de la ciudad de Tarraco, capital de la provincia Hispania Citerior Tarraconensis. Es una de las localizaciones del Lugar Patrimonio de la Humanidad de la Unesco denominado «Conjunto arqueológico de Tarraco», en concreto identificado con el código 875-004.

Historia
Fue construido a finales del siglo I d.c. Por el mandato del emperador romano Domiciano. en él se celebraban los ludi circenses (carreras de caballos). El circo se mantuvo en uso hasta mediados del siglo V(5) momento en que la arena y las bóvedas perimetrales fueron trasformadas en nuevos espacios residenciales (La ciudad se recogió en la "parte alta" a partir del siglo V debido a la creciente desestabilidad del imperio romano, ocupando las antiguas instalaciones del forum provincial y del circo). Durante las siguientes épocas se aprovecharon progresivamente las estructuras originales como soporte de las nuevas construcciones, de manera que el circo acabó por incrustarse en el mismo centro urbano de Tarragona, lo que curiosamente facilitó que sea probablemente el mejor conservado del mundo.
Se conserva y es visitable la parte de la cabecera oriental, donde se sitúa la puerta triunfalis y buena parte del graderío. Además, son visitables varias de las vueltas interiores del circo, que aguantaban el graderío superior, cuya dimensión conservada es también un récord sobre los demás circos romanos conservados. Estas vueltas se adentran en muchos casos en las entrañas del casco antiguo.

Uso del circo
Carreras de cuadriga (carros tirados con cuatro caballos) y bigas (con dos caballos) conducidos por los áurigas.
Ludi circenses (Juegos del circo).
Juegos teatrales.
(Wikipedia)

miércoles, 30 de agosto de 2017

Circo de Valencia

A través de la excavaciones realizadas conocemos como era el circo de Valentia. Se ha datado hacia mediados del siglo II. Las carceres, estaban situadas donde hoy se halla el edificio de Comisiones Obreras, Calle Baró de Petres. Al norte de este muro pasaría lo que debió ser el decumanus maximus, dirección oeste-este, que comunicaba el foro con el circo. Alrededor de la plaza Nápoles y Sicilia se han localizado dos tramos del graderío occidental y una muestra de la arena sobre la cual corrían los carros. Restos del muro occidental el la calle del Palau. Un muro occidental en la calle del Miracle. Más al sur alrededor de la calle Trinquet de Cavallers, en San Juan del Hospital, han aparecido los restos de dos graderíos, uno oriental y otro occidental, y un pequeño tramo de la spina. Al exterior de este muro occidental se hallaron los restos de una escalinata. En la calle Comedies también apareció otro tramo del graderío muy bien conservado con una longitud de 8m. Este muro tenia una cerca de 5m de ancho, estando delimitado en sus extremos por sendos muros de opus caementicium, de 60cm de ancho, siendo el exterior de más altura.
En la calle de la Paz se halló una parte semicircular de la cabecera realizada con sillares. No se han observado abovedamientos de los que se deduce que el graderío en esta zona seria de madera. En sus proximidades se halló una inscripción dedicada a Hércules, divinidad vinculada a los espectáculos.
Más restos se han hallado en la calle del Mar nº 34 en el restaurante Soho, restos de un muro del graderío y parte de la arena. En el Caro Hotel, en la calle Almirante, se hallan los restos de una cornisa y tres de las metas del circo. El circo estuvo en funcionamiento hasta la segunda mitad del siglo V.

(Tarraconensis)

martes, 29 de agosto de 2017

Circo de Segobriga - Saelices

La zona fue descubierta en 1804, pero fue en 2004 cuando los restos se atribuyen al circo. Se calcula que tenia una capacidad de 10.000.- espectadores. Se conserva parte del graderío sur y norte. La estructura tiene una anchura de 83m, pero se desconoce su longitud de 300 a 400m. Se conservan seis carceres.
El circo nunca llegó a acabarse. Su construcción data de mediados del siglo II. Se levantó sobre una necrópolis de incineración, que tenía estelas en el lugar donde fueron colocadas como ocurre con las necrópolis de Pompeya y Ostia. 
Se ha documentado la destrucción de más de cien sepulturas. Destaca la de la esclava Iucunda.

(Tarraconensis)

viernes, 18 de agosto de 2017

Circo de Sagunto

El circo romano de Sagunto es un edificio romano conservado en la actual ciudad de Sagunto (España). Los restos del circo se encuentran en la parte baja de la ciudad.

Historia
Situado extramuros, junto al antiguo Udiva (hoy río Palancia), la construcción original tenía unas dimensiones de 354m x 73m.
Su historiografía se inicia con las descripciones ilustradas del siglo XVIII que constan en Miñana (1715), Palos (1793) y Laborde (1811), y siguen en el XIX con Ceán Bermúdez (1832) y Valcárcel (1852). Sin embargo, el solar del circo siguió siendo propiedad privada y nunca fue declarado monumento histórico, con lo que quedó al margen de la protección legal del patrimonio que hubieran facilitado su conservación, sentenciada cuando fue clasificado como suelo edificable en la década de 1960.
El primero en realizar excavaciones metodológicas en el circo fue Chabret que documentó la porta triumphalis (2,84m de luz) en el extremo oriental del edificio y observó que las carriladas marcadas en su pavimento de piedra tenían una distancia entre las ruedas de 1,70m. También descubrió la spina con el euripus así como algunas conducciones hidráulicas. Pero, sin duda, la mayor aportación a su conocimiento se debe a Brú i Vidal cuyo trabajo aprovechó Humphrey . Después de la edificación de viviendas modernas, el único testimonio visible es una puerta secundaria que abre a la calle Huerto. Se trata de una puerta meridional secundaria (1,20m de luz), construida con sillares de gran tamaño, no documentados en el resto del edificio. A lo largo de 6,70m y con una altura conservada de 5,20m, aparece la estructura a través de la cual se entraba a una tribuna del circo, pasando por un corredor de 2,10m de longitud. Sobre la puerta aparecen dos basas con una moldura en forma de kyma reversa relacionadas con el alzado de la fachada.
Las últimas excavaciones permitieron actualizar el estado de la cuestión y dieron lugar al estudio de Pascual  que cierra, de momento, la bibliografía sobre el circo, precisando técnicas constructivas, crono-estratigrafía y, sobre todo, añadiendo una tribuna (tribunal iudicum) descubierta en las excavaciones de 1997, que amplía la documentación de un monumento al que Pascual (1960-2001) dedicó sus últimos esfuerzos como arqueólogo.
El circo se extiende en dirección E-O junto a la orilla meridional del río. Tiene un aforo estimado de unos 15.000 espectadores, similar al de de Valentia. Su construcción descansa sobre una cimentación de opus caementicium apuntalada por un talud de bolos de río, con el alzado revestido de vittatum excepto en algunas de sus partes más nobles, que son de opus quadratum. Los muros perimetrales se elevaban con superposición de tramos de grosor decreciente y el graderío se mantenía entre dos muros paralelos, separados entre sí 3,40m, con tirantes que los unían; de este modo conocemos en planta el espacio donde estaban las gradas de asiento.
Las excavaciones recientes han revelado, por último, que hay construcciones de época romana por debajo del circo, demostrando que este monumento se asentó sobre un área periurbana previamente ocupada, reurbanizada cuando Saguntum se desplazó hacia el llano en el siglo II, una vez que el foro del Castell había quedado en desuso.
La ciudad baja se ha beneficiado asimismo de las excavaciones de la Moreria Vella/Via del Pòrtic en los últimos años (Melchor y Benedito), ya que han puesto al descubierto una secuencia de hechos antes mal conocida. La primera implantación constructiva en la zona comprendida entre la muralla de época imperial y el río queda en el pomerium, con algún monumento funerario susceptible de adscribirse a alguna villa o vía de acceso a la ciudad. Sin embargo, una secuencia de loculi funerarios plantea el desarrollo de una necrópolis del municipio de época flavia (?) junto a una calzada N-S que iría del río a la muralla. Finalmente, en un momento indeterminado, aproximadamente en la época en que se construye el circo, dicho eje deja de ser funerario y adquiere un gran porte como calle urbana porticada y enlosada (5,40m de ancho máx.), provista de alcantarillado, de lo que se puede deducir una importante transformación del urbanismo de la ciudad en el entorno del paso de la Vía Augusta y del circo.
Desde la vía, yendo hacia el Sur las tres terrazas saguntinas ofrecerían un bello juego panorámico en el que foro, teatro y circo dotarían a Saguntum de un reconocible sello romano, con un paisaje escalonado.

(Wikipedia)

martes, 15 de agosto de 2017

Circo de Córdoba

Por su carácter patricio, Corduba contó desde al menos el siglo I DC con dos circos romanos. El primero de ellos se ubicó bajo la actual manzana de San Pablo, llegando hasta los terrenos del Palacio de Orive. El circo fue construido entre los reinados de los emperadores Nerón (54-68 d.C.) y Domiciano, (81-96 d.C.). La construcción del circo debió motivar el traslado de la Vía Augusta hacia el norte.
Se conoce que en el último cuarto del siglo II DC, el circo fue desmantelado hata la base de los cimientos para construir otro al Oeste de la ciudad, al sur de la actual Avenida de Medina Azahara, próximo al lienzo occidental de la muralla.
Durante parte del siglo XX la existencia del circo se limitaba al plano teórico, dada su capitalidad de la Bética. Esta lógica estaba apoyada por la existencia de inscripciones que aludían a juegos circenses costeados por ciudadanos importantes.
En 1986 se publicó una nueva interpretación de los restos hallados a principios del siglo XX durante la construcción de la Facultad de Veterinaria, y que Samuel de los Santos identificó con un edificio dedicado a actos lúdicos, posiblemente un Stadium. Por otra parte, los restos encontrados durante la construcción de la nueva estación de tren llevaron a la formulación de una nueva teoría, elaborada por Jesús Hidalgo, validando la tesis de la ubicación del circo y sumándola a los nuevos restos como un gran complejo imperial.
Por otra parte, en la zona de San Pablo, habían sido encontrados restos pertenecientes a una gran estructura, que fueron identificados por el propio Samuel de los Santos como un anfiteatro.
Sin embargo, las obras llevadas a cabo en el Palacio de Orive, en la zona de las huertas, sacaron a la luz nuevos restos. La campaña de excavación realizadas entre 1992 y 1999 documentó toda la gradería septentrional de lo que indudablemente era un circo, junto a muros de sustentación.

(Cordobapedia)

martes, 26 de enero de 2016

Circo de Itálica

El Circo romano de Itálica, fue construido, en la que fue primera ciudad en la Hispania romana, Itálica, situada en el actual término municipal de Santiponce (provincia de Sevilla), en Andalucía (España), que fue fundada en el año 206 de nuestra Era.

Historia
No hay datos arqueológicos de su existencia, pero si musivarios, ya que uno de los principales mosaicos hallados en la ciudad romana en el año 1799, ilustraban los juegos celebrados en el circo y alude, incluso, a los nombres de los principales protagonistas.
El hallazgo de este mosaico hace pensar que Itálica efectivamente tuvo un circo. El mosaico fue reproducido varias veces antes de desaparecer a finales del siglo XIX.

jueves, 16 de abril de 2015

Teatro, anfiteatro o circo romanos

Entre los que no sean especialistas en estos temas pueden existir dudas sobre los términos Teatro, anfiteatro y circo romanos. Son cosas diferentes, tanto en su función como en la forma de estar construidos. Mª Engracia Muñoz nos explica de forma clara y breve esas diferencias:
El teatro romano está basado en la construcción que ya hacían los griegos, pero a diferencia de estos, no necesitaban de una pendiente donde apoyarlo y podían construirlos en suelo plano.
Tiene 3 espacios bien diferenciados; la cávea (donde se sentaban los espectadores) que se dividía en imma, media y summa cavea; la orchestra (donde se situaba el coro) y la escena (el espacio donde actuaban los actores). A veces tenía un toldo (velaríum) que se podía recoger y extender y el escenario estaba protegido por una cubierta de madera suspendida con cuerdas.
Es fácil de distinguir de las otras por su forma semiesférica.

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El anfiteatro era donde se celebraban los juegos y luchas de gladiadores.
Partes: la arena, donde peleaban los gladiadores y la cavea, donde se sentaban los espectadores, entre unos 15.000 y 25.000. Tenían tres pisos que coincidían con las partes de la cavea. Algunas arenas se inundaban para celebrar combates navales (naumaquias).
Este edificio tiene forma oval, elíptica o incluso circular.



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En el Circo los romanos hacían las carreras de carros tirados por caballos (las carreras de cuadrigas).
Partes: la arena para el espectáculo, las cárceles para los carros, y la cávea para los espectadores, además la arena tenía una especie de "mediana" dividiéndolo llamada espina que estaba decorada con columnas, estatuas, etc. (la meta se situaba en los extremos de esta, dos metas)
Tiene forma de anillo alargado, con dos lados rectos (los mayores), uno semicircular y otro ligeramente curvo (los menores).

viernes, 13 de marzo de 2015

Circo romano de Tarragona

El circo romano de Tarragona fue construido a finales del siglo I D.C bajo la orden del emperador romano Domiciano. En este recinto se celebraban los "ludi circenses", es decir, las carreras de caballos. La organización de estos juegos era asumida fundamentalmente por los sacerdotes encargados del culto imperial.
Este monumento se conservo en uso hasta mediados del siglo V, momento en que la arena y las bóvedas perimetrales fueron convertidas en espacios residenciales. A partir de la edad media, el circo romano se conocía como El Corral y su finalidad era convertirse en la sede de Ferias y transacciones comerciales.
A lo largo de las siguientes épocas se aprovecharon las estructuras originales como soporte de las nuevas construcciones, motivo por el cual el circo acabó incrustándose en el mismo centro urbano de Tarragona.
Conocido como el mejor conservado del mundo, este circo romano permite visitar la cabecera oriental, donde se sitúa la puerta triunfal y el graderío. Además, varias vueltas interiores del circo, cuyas dimensiones conservadas también son un importante récord.

jueves, 26 de febrero de 2015

Circo romano de Toledo

El circo romano de Toledo fue construido durante el siglo I, durante el mandato del emperador Octavio Augusto o el emperador Tiberio. Posiblemente, su construcción quedó incluida dentro del plan que el emperador emprendió por todo el Imperio para dotar a todas las grandes ciudades de edificios públicos, como termas, teatros, anfiteatros, o foros, con el objetivo de potenciar la romanización en estas zonas. En concreto, el circo romano se ubicó en el norte de la ciudad romana.
Pese a estar poco investigado, ya que más de la mitad de la infraestructura aún permanece sin excavar, sus similitudes con otros circos de la península, como el de Augusta Emerita, permiten afirmar que su aforo debía ser entre los 15.000 y los 30.000 espectadores, lo que inicialmente resultó suficiente para cubrir las necesidades de la urbe así como de otros pueblos de los alrededores. El circo romano tenía unas dimensiones de 422 metros de largo por unos 112 metros de ancho.
Con la información con la que se cuenta, no se tiene constancia de que el Circo Romano de Toletum se utilizara para la naumaquia (recreación de batallas navales) como ocurría, por ejemplo, en el circo romano de Tarraco.
La importancia de los restos arqueológicos del circo es importante ya que permite afirmar que, dadas sus dimensiones, su aforo y comparándolo con los de otras ciudades hispano-romanas de la Península, Toledo debió ser en época romana una ciudad que jugó un papel importante en la administración política y jurídica de la península.
Dadas las dimensiones del Circo, como sucedió en casi todas las ciudades hispano-romanas, éste se situaba a las afueras del recinto amurallado; es seguro que desde la ciudad existiera una calzada dirección al Circo, la cual no ha sido encontrada.
Por otro lado, junto a este se ubicaba otra infraestructura dedicada al ocio: el Teatro Romano, justo donde actualmente se encuentran las instalaciones deportivas del colegio situado junto al Circo. Se tiene constancia, por los vestigios que llegaron al siglo XX, de su existencia, si bien, la utilización del solar con otros fines ha impedido poner en valor los restos. Comprobando la diferencia del nivel del suelo entre los restos excavados del circo y el solar aledaño, es posible que bajo el subsuelo se conserven parte del Teatro como la escena, parte del frente escénico y los primeros graderíos. Además, la ubicación de las instalaciones deportivas en ese solar (cuya necesidad de aprovechar parte del subsuelo es nula), habrá permitido su conservación en una situación aceptable.
El otro edificio dedicado al ocio público, el Anfiteatro romano de Toledo, se encontraba más alejado del Circo y del Teatro, en el barrio de Covachuelas. Justo en el tramo central de la Calle Honda. No se tienen muchos datos de éste, ya que a inicios del siglo XX, los restos fueron dinamitados con el objetivo de dedicar esos terrenos a otros menesteres, si bien, como sucedió con muchos restos, es posible que haya quedado algo bajo el subsuelo, aunque poco probable.
El declive de todos estos edificios llegó con la llegada al Cristianismo que rechazaba este tipo de eventos púdicos. Finalmente, fue con la llegada de la dominación visigoda cuando acabó abandonándose. A partir de este momento, comenzará el expolio de los sillares de granito que cubrían el Opus Camenticium para reaprovecharlo en otras construcciones. Este expolio se extenderá durante prácticamente toda la Alta Edad Media.
Durante la etapa musulmana, al menos inicialmente, los graderíos del Circo fueron utilizados por comerciantes para ubicar ahí sus establecimientos. Más tarde, los árabes utilizaron el circo como cementerio, del que pueden observarse a simple vista muchos vestigios. Actualmente, el cementerio medieval permanece ahí, lo que convierte al parque arqueológico en un importante cementerio medieval.
Durante la Baja Edad Media, es posible que acabara el expolio, si bien los edificios quedaron abandonados a las afueras de la ciudad medieval, lo que facilitó que los años los sepultaran y que los Toledanos olvidaran la ubicación de los mismos.
Actualmente no existen planes de excavación y puesta en valor para los restos del Teatro ni del Anfiteatro, dado que no se tiene claro que queden restos de importancia, si bien, existe un proyecto de puesta en valor del Circo Romano con el objetivo de escavarlo completamente y hacer un parque arqueológico digno del Toletvm romano.


(Wikipedia)

martes, 24 de febrero de 2015

Circo romano de Mérida

Es uno de los circos mejor conservados del Imperio y, también, uno de los más grandiosos. Sus dimensiones lo certifican, cuatrocientos tres metros de largo por noventa y seis y medio de anchura, al igual que su cabida, que pudo ser de hasta treinta mil espectadores. Edificado en tiempo de la dinastía Julio-Claudia tuvo varias ampliaciones y restauraciones, siendo la última constatada del siglo IV d.C. Lo que demuestra que este espectáculo aún tenía una masa ferviente entre los habitantes de la ciudad y sus alrededores en un momento tan tardío.
Se construyó fuera de las murallas de la ciudad, junto a la calzada a Toledo y Córdoba, aprovechando la suave pendiente que el cerro de San Albín presenta antes de llegar a orillas del Albarregas. Forma un valle artificial drenado por atarjeas que, en la antigüedad, evitaban que éste se inundase.
Su planta es la de un rectángulo uno de cuyos extremos, el sudoriental, concluye en semicírculo. En el se ubicaba la puerta por la que salían los aurigas vencedores (porta pompae). El extremo noroccidental, el más cercano al centro de interpretación de este monumento, era rectilíneo, con los ángulos redondeados. En él se ubicaban las jaulas de salida de los carros (carceres).
Los lados longitudinales estaban ocupados por las gradas, que debieron de estructurarse de igual manera que las del Teatro. Un podio separaba a éstas de la arena. En el eje de uno de esos lados se ubicaba la tribuna, desde donde disfrutaba del espectáculo su patrocinador; en el mismo sitio, pero en lado opuesto, se encontraba la tribuna de los jueces.
La arena estaba longitudinalmente recorrida en su centro por un muro sobre-elevado, la spina. Los grandes huecos que podemos observar nos recuerdan que la spina del circo emeritense estuvo decorada con obeliscos y estatuas colosales.


(Turismo Mérida)