jueves, 14 de noviembre de 2019

Yacimiento El Cantón - Cantabria


Localización
El yacimiento El Cantón está ubicado en un pasaje que lleva el mismo nombre en el monte llamado Cotera Redonda entre las localidades de Arenas de Iguña y Molledo.

Historia
Este se encuentra a poco más de dos kilómetros de los yacimientos de La Espina del Gallego y Cildá. Comparados con los dos que acabamos de mencionar El Cantón cuenta con una superficie menor.
EL Cantón cuenta con una superficie circular de aproximadamente una hectárea. Esta cuenta con una estructura defensiva que la conforma un agger de tierra y piedra suelta y un foso delante de él.
Un detalle interesante con las dos puertas de clavícula encontradas dentro de este campamento romano. También se hallaron de materiales metálicos, así como molinos
El yacimiento fue atravesado por una pista cortafuegos que divide en dos la superficie del campamento, esto marca el límite de la replantación de pinos que ocupa una tercera parte del campamento.
Este campamento fue catalogado como campamento romano que formo parte de las guerras Cántabras fechadas entre los años 29 al 19 antes de Cristo. Los estudios principales realizados en esta área fueron dirigidos por el arqueólogo santanderino Eduardo Peralta Labrador
EL Cantón fue declarado como Bien de Interés Cultural de Cantabria, con la Categoría de Zona Arqueológica declarado por Decreto el 6 de junio del 2002.
Servicios
Estos yacimientos se pueden visitar por el público en general.


Viajar por Cantabria

Presa de los Paredones


La construcción de una presa, conocida con el nombre de La Alcantarilla o Los Paredones, en el arroyo Guajaraz, afluente del Tajo por su margen izquierdo, solucionó el  abastecimiento de agua a Toledo en época romana. 
Este río, aunque de bajas aportaciones hídricas, discurre a pocos kilómetros al oeste de Toledo, y a priori solventaba los problemas planteados por los únicos ríos caudalosos cercanos a la ciudad, el Guadarrama y el propio Tajo, de pendientes muy reducidas en sus tramos finales, lo que hubiera obligado a tomar el agua en un punto muy lejano a Toledo. 
Los ingenieros romanos edificaron en el Guajaraz un pantano que formó un embalse de grandes dimensiones y que sirvió de castellum inicial de la conducción. 
Los problemas derivados de la escasez de los aportes hídricos de este río obligó a ampliar la superficie de la presa con una nueva obra, que incluía el incremento del caudal con el arroyo de San Martín de la Montiña, afluente del Guajaraz. 
La capacidad total de este embalse se ha calculado en 3'5 millones de m³.
La presa de Alcantarilla conserva en la actualidad una longitud de 550 m., una altura máxima de 21 m. y presenta un muro en forma de talud con un espesor que supera los 3 m. en la parte alta. 
Este muro está formado por un núcleo de opus caementicium, revestido por un paramento de fábrica de diferente tipología. 
El de aguas abajo está realizado con la técnica del opus incertum, mientras que el de aguas arriba está recubierto por un lienzo de sillares. En un momento indeterminado, el muro de la presa rompió hacia el interior del embalse, tal y como demuestran los paramentos caídos que hoy pueden verse en todo su tramo central. 
Esta presa conserva los restos de la torre de regulación, situada en la margen derecha del Guajaraz, que permitía la salida del agua según las neces necesidades y en la que, lógicamente, tenía su origen el canal de conducción que permitía llevar el agua a Toletum.
El pantano de Alcantarilla pudo ser construido en el siglo I d. C., si atendemos a las similitudes que presenta con el embalse de Proserpina (Mérida).

Tres Culturas

Casa de Hippolytus - Alcalá de Henares

La Casa de Hippolytus es un yacimiento arqueológico musealizado ubicado en la ciudad madrileña de Alcalá de Henares. Forma parte de la ciudad romana de Complutum.

Descripción
Lo que hoy se conoce como Casa de Hippolytus fue, en la antigüedad, la sede del Colegio de Jóvenes de Complutum. Es interesante desde el punto de vista del estudio de la cultura del momento, pues todas las estructuras documentadas en el edificio pertenecen al campo del ocio.
En la sala de mayor tamaño, que hacía las veces de distribuidor, aparece un mosaico de gran tamaño que presenta una escena de pesca. La obra está firmada por Hippolytus, un maestro musivario de origen posiblemente norteafricano -se señala el actual Túnez como lugar más factible-, y fue realizada para una de las familias más importantes de la ciudad.

Musealización
La musealización del museo se presenta como pionera dentro de la Comunidad de Madrid, pues es uno de los pocos enclaves visitables en dicha región. La Casa de Hippolytus como tal ha sido envuelta por un edificio que la musealiza a través de pasarelas en un nivel superior que permiten una perspectiva en altura.
La parte central de la visita es el "mosaico de los peces". Sin embargo, la carteleria del yacimiento ofrece información acerca de aspectos diversos del mundo romano, como el urbanismo, la pintura o el ocio. Se pueden ver estancias, mosaicos y pinturas. como parte del casco histórico

Wikipedia

domingo, 10 de noviembre de 2019

Villa romana de Pisões - Portugal


Estas ruinas de estilo helenístico se encuentran en la Heredad de Almagrassa, a unos 10 kilómetros de Beja y fueron halladas accidentalmente durante unos trabajos agrícolas
Las excavaciones y estudios realizados hasta ahora confirman que la villa estuvo ocuñada entre los siglos I y IV d.C.La parte más investigada es el área reservada a los propietarios, una vivienda con alrededor de 40 habitaciones caracterizadas por su riqueza decorativa.
También existían depósitos de agua, piscina y termas que se beneficiaban de la proximidad de la presa de Pisões. Las termas son uno de los ejemplos más destacados de Portugal en este apartado.
El conjunto de mosaicos merece especial mención, conteniendo piezas de gran calidad, monocromas o policromas, con composiciones geométricas o naturalistas. Un verdadero tesoro.
En el camino a la villa puede visitarse el embalse que queda a la derecha del camino de tierra.

Geocaching

sábado, 9 de noviembre de 2019

Puente Romano - Medellín


Los restos del puente "romano" de Medellín, tendido sobre al Guadiana, junto a la antigua colonia de Metellinum, se sitúan hoy a los pies del puente construido en el siglo XVII. De los 28 arcos de los que debió constar, en la actualidad hoy sólo conserva las cimentaciones de algunas de sus pilas y el arranque de uno de sus estribos. A pesar de que fue publicado por García y Bellido (1956): "El puente romano de Medellín (antigua "Metellinum")" Archivo Español de Arqueología, 26, pp. 407-418, son ya varios los autores que hoy día dudan de su "romanidad",como Gean Gerard Gorges y Germán Rodríguez Martín. 
También es significativo que Durán Fuentes (2004)no lo incluya dentro de su valiosa y actualísima obra sobre los puentes romanos de Hispania. Lo cierto es que muy poco se ha escrito sobre él y nada de seguro se puede decir sobre su origen. Si el relleno de las pilas parece conservar restos del opus caementicium romano, también es posible apreciar marcas de cantero medievales sobre los sillares. El debate está abierto...

Celtiberia Net

martes, 5 de noviembre de 2019

Puente Romano de Carmona


Se trata de una infraestructura perteneciente a la Vía Augusta que comunicaba Córdoba con Carmona. El Puente cruza el arroyo de la Puerta de Córdoba, el tablero mide 4 m. de anchura. La longitud total del puente es de 33 m, y el tablero apoya sobre 5 arcos, cuatro pilas y dos partidas en los extremos. El arco central es más ancho de 5 metros, y tiene 2,95 m. de altura. La altura total del puente es de 3,34 m. Los arcos laterales tienen 2,42 m. de luz y son más bajos que el central.
La pilas, de 2,42 m. de anchura y hechas de piedra en las bases, están reforzadas aguas arriba por tajamares en ángulo, y por contrafuertes rectangulares en el lado opuesto; los primeros, que son de piedra, sobresalen 1,55 m, y los segundos 0,91 m.


 Flickr

domingo, 3 de noviembre de 2019

Acueducto de Rabo de Buey


Este lugar no es precisamente un lugar abandonado muy misterioso, pero si un sitio oculto bastante interesante, hablamos de la galería subterránea del acueducto Rabo de Buey – San Lázaro situada en Emérita Augusta (Mérida).
En ocasiones asociamos acueducto únicamente a los puentes o arquerías de la obra, pues son la parte más visible y conocida de la propia estructura. Pero lo cierto es que los romanos preferían siempre que fuera posible que el agua, que estaba destinada al consumo humano fluyese a través de canales cerrados al exterior, como subterráneos o abovedados a ras de suelo. Así evitaban la contaminación del agua y la tierra funcionaba como aislante térmico, manteniendo el agua fresca y libre de agentes patógenos.
Antes de centrarnos en el acueducto en cuestión, recordemos como era abastecida Emérita Augusta de agua. Tres o cuatro (según últimas investigaciones) acueductos surtían de agua a la capital lusitana. Actualmente se conoce con bastante precisión que abastecían a la ciudad el acueducto de Cornalvo, que traía el agua desde el embalse romano del mismo nombre y sus manantiales; el acueducto de los Milagros, que transportaba el agua desde el embalse de Proserpina y el acueducto de Rabo de Buey, de 5 km de longitud, que recogía el agua de manantiales y aguas subterráneas a unos 4 Km. al norte y noreste de la ciudad.
El acueducto de Rabo de Buey toma su nombre de un depósito de agua situado en el cerro Rabo de Buey y de una ermita dedicada a San Lázaro en el barrio de la Paz. El depósito era el lugar donde llegaba el agua recogida, decantándose y realizándose allí las labores de limpieza. La ermita de San Lázaro fue construida en el en el siglo XVI y derribada a mediados del siglo XX. Ambas construcciones se encuentran desaparecidas.
Sobre la construcción del Acueducto existen diversas hipótesis, unos lo fechan en época de Augusto, cuando fue fundada la ciudad, otros creen que dataría de mediados del siglo I y finalmente hay expertos que hablan del periodo de anarquía militar o de “los Severos” como época en la que fuera construido. No obstante, por los materiales usados en su construcción se cree que podría haber sido construido en diversas fases.
La infraestructura del acueducto está compuesta por una conducción subterránea y la arquería que salvaba el valle del Albarregas para entrar en la ciudad. La conducción subterránea de unos 4 km se encuentra en bastante buen estado pero de la arquería solamente quedan en pie tres pilares próximos al circo romano.
Los pilares que podemos observar hoy día son diferentes en sus proporciones y están realizados con sillería de granito y ladrillo. Se encuentran unidos a través de dos arcos de medio punto realizados a base de bellas dovelas de granito y reforzados por tres contrafuertes. La altura máxima de estos pilares que se conservan es de 14,97 metros y la longitud que tendría en su momento sería de unos 1.600 metros. Fue la arquería de acueducto más larga de la Colonia.
Desde estos pilares, el agua seguiría su curso hasta la ciudad, llegando en un primer momento cerca de la Casa del Anfiteatro donde se dividiría en dos ramales. Un œramal se dirigiría hacia la zona del Teatro y el Anfiteatro y el otro ramal tomaría dirección hacia el centro de la ciudad, seguramente hacia el foro.
Pero si existe una parte realmente interesante de este acueducto esa es su obra oculta, la galería subterránea de 4.028 metros de longitud. Este pasadizo, por el que discurría suavemente el agua se encuentra cubierto en todo su trayecto, en ocasiones se nos presenta subterráneo y en otras (ya cerca de la ciudad) más superficial, quedando a la vista su estructura.  La galería subterránea se encuentra construida en mampostería, las bóvedas están realizadas en sillarejo y son de medio cañón. El subterráneo comienza al norte de la ciudad con una altura de unos 5 metros, hasta llegar a un mínimo de 70 centímetros ya cerca de Mérida. El llamado specus, el canal en sí, tiene una anchura aproximada de entre 60 y 80 centímetros y existen en él numerosos cortes rectangulares en su recorrido con el fin de recoger los sedimentos del agua. El corredor subterráneo dispone, a intervalos regulares, de un total de 99 pozos o  salidas externas, unas cumplen la función de ventilación y otras eran utilizadas para realizar labores de limpieza y mantenimiento. Para realizar esta última labor existen cuatro aberturas de mayor tamaño que cuentan con unas escaleras internas que dan acceso a la galería y canal. Excepto un acceso, el resto de entradas se encuentran cerradas con losas de granito.

En el siglo XVI, reutilizando los sillares de la arquería del acueducto romano se construyó otro del que se conserva un mayor tramo, por lo que el romano fue prácticamente destruido.


Extremadura Misteriosa