viernes, 13 de diciembre de 2019

Puente de Brenhas - Portugal

El puente romano sobre el río Brenhas, se localiza en el Alentejo, Beja. Portugal. Considerado comúnmente como un puente romano, en la vía romana de Evora. Algunos autores creen que probablemente se construyó en época de la independencia portuguesa.

Tarraconensis 

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Calzada romana de los Valles de Hecho, Ansó y Berdún

El vestigio más importante que se conserva de la época Romana es la Calzada Romana, Vía que unía el Benearnum (Béarn, Francia) con Caesaraugusta (Zaragoza), por ella pasaban las legiones romanas y carruajes.
Entrando por el Puerto del Palo, desciende por las Foyas y Guarrinza, pasando por la Boca del Infierno (el tramo mejor conservado), hasta el Valle de Echo, siguiendo el curso del Aragón Subordán hasta Puente la Reina. 
Son perfectamente visibles algunos tramos como el puente del cementerio en Siresa, LoSacadero, Boca del Infierno, Selva de Oza, etc.
El primer tramo de Calzada (el mejor conservado), va ganando altura suavemente entre pinos, hayas, arces y avellanos, pasando por encima del túnel de la “Boca del Infierno”. Este tramo es más ancho y podemos observar el empedrado del suelo que nos muestra lo que fuera la Calzada. Más adelante nos encontraremos con los restos del torreón de Felipe II, antigua torre vigía que defendía el paso (1.200 mts.). Una bajada en zigzag por el bosque nos deja en la explanada del Campamento San Juan de Dios, desde donde siguiendo la carretera unos diez minutos en dirección a Oza, llegamos hasta el puente de Sil, lo cruzamos y seguimos la G.R. 11.
Este tramo es más estrecho, con un precioso bosque mixto de pinos y hayas que va paralelo al río Aragón – Subordán, cruzamos más tarde el barranco de Espata, a partir del cual bajamos ya suavemente hacia la pradera de Oza. En este tramo observaremos el Castillo de Acher, el Rincon de Alano y el maravilloso bosque de Oza.
Excursión sencilla, muy bonita para poder apreciar la fauna y flora de uno de los bosques más bonitos del Pirineo.

Viajar y saber

Puentes romanos de la Vía Nova

La  vía nº 18 que unía Bracara Augusta con Asturica Augusta es la más corta de las cuatro vías o caminos que coexistieron en época romana y también la más moderna, titulada Via Nova por sus propios constructores.
Puentes de la Via Nova que sólo conservan parte de su sillería romana original, son los portugueses de Ribeira do Forno y  San Miguel, cuyas ruinas se conservan en el Gerês, destruidos según el P.Matos durante las guerras "... que houve con Castella ..." en 1642. 
En la provincia de Ourense se encuentran los restos del Ponte Navea, que conserva los muros de acompañamiento romanos de los estribos de su único arco, y el Ponte da Cigarrosa. Cerca de la vía se hallan los restos de los puentes de A Pontóriga (de estructura de madera sobre pilares de sillería y hormigón) y de Baños de Molgas.

Traianus

martes, 10 de diciembre de 2019

Puerto de Ampurias - Gerona

El yacimiento de Ampurias esta situado en la parte sur del Golfo de Rosas, en la provincia de Girona. Además es conocido por convertirse durante la protohistoria de la Península Ibérica, en un espacio de convivencia entre íberos y griegos y  posteriormente entre estos últimos y los romanos, tras su llegada a finales del siglo III aC.  Será así hasta el colapso de la ciudad, en época romana durante el siglo III dC.


La historia de Ampurias.
Este lugar estuvo habitado como mínimo desde el siglo IX aC. Sus primeros pobladores se asentaron en las colinas que hoy rodean el yacimiento de Ampurias. Estos pertenecían al  pueblo  íbero de los indiketes, Dicho pueblo  es conocido por  su comercio con fenicios y  griegos.
Su magnífica situación muy cercana a la desembocadura del río Fluvía, para el comercio interior,  junto a su puerto natural con el mediterráneo. Son las características necesarias para que los griegos formen una colonia, por cierto la única realmente contrastada de la Península Ibérica. En concreto serán los foceos que provienen del Asia Menor.
En un primer lugar forman un pequeño asentamiento y luego lo completan con la «Nea Pólis«. La unión de ambas da como resultado  la formación de Emporium, que su significado en griego es mercado. Esto deja bien a las claras el motivo de la colonia: los griegos aportan sus productos manufacturados, y a cambio los íberos los cereales necesarios en la Grecia Clásica.
Las de tres siglos después, el ejército romano comandado por Cneo Cornelio Escipión desembarcaba en el puerto de Emporium. Su misión cortar el paso entre Cartagena y Roma  durante la guerras púnicas a las tropas cartaginesas de Aníbal. Esto servirá como nacimiento del campamento romano, que su vez se convertirá en semilla de la ciudad romana. Esta se situara en la parte más alejada del mar, justo por encima de la ciudad griega. Aunque habrá que esperar dos siglos, para que con el mandato de Augusto en Roma, se fundan las dos ciudades en una, bajo el nombre romano de Emporiae.

Caminando por la Historia

Ponte Pedriña - Muiños y Lobeira


Uno de estos casos es el puente milenario denominado Ponte Pedriña o Pontepedriña, situado a caballo de los concellos de Muíños (San Pedro de Parada de Ventosa) y Lobeira (Santa Cruz de Grou) y que quedó bajo las aguas del embalse de As Conchas. Unánimente catalogado como de fábrica romana este puente de 2000 años servía para cruzar el famoso río Lethes, el río del olvido (río Limia), en el itenerario de la Via Nova o Vía XVIII de Antonino, que desde Brácara llegaba hasta Asturica.
Se localizaba entre las mansiones de Aquis Originis en Lobios y Aquis Querquennis en Bande, de las cuales aún conservamos interesantes restos.
El puente de origen romano se encuentra en la actualidad bajo las aguas del río Limia en el pantano de As Conchas y a tan solo unos metros de la presa.
El puente que era parte de la Vía XVIII aprovechaba un estrecho saliente rocoso y su misión era salvar los desfiladeros imposibles de vadear de otra manera que antaño formaban parte del paisaje de este angosto valle. Se trataba, o se trata, de un puente de dos arcos, uno de considerables dimensiones que salvaba el río y otro más pequeño que conservaba el arco de medio punto y que servía como aliviadero. Es muy probable que el puente sufriera modificaciones posteriores y su arco central fuera modificado. Lo que sí parece seguro es que parte de la fábrica es romana.
Se estudió la posibilidad de trasladarlo piedra a piedra a otro lugar pero teniendo en cuenta que el puente perdería gran parte de su valor artístico en cuanto a las técnicas originales de construcción se decidió realizar unas obras de consolidación y limpieza, para que de esta forma resistiera el peso de las aguas.

Galicia Máxica

domingo, 8 de diciembre de 2019

Puente Romano de Utrera


Incluso muchos utreranos pasan con su coche sobre este enclave sin saber que están circulando por un puente romano, una formidable construcción que se levantó en la época del alto imperio, por orden del emperador Augusto, en el siglo I a.C. Han pasado los siglos, el entorno ha cambiado notablemente, los trazados de las nuevas carreteras circundan el lugar, pero el puente sigue en pie contra viento y marea, a pesar de que desde hace muchas décadas nadie se preocupa por él.
En la actualidad es casi imposible distinguir la construcción, que se ubica muy cerca de otro lugar desangelado que podría ser un atractivo más de la oferta turística de Utrera como es el antiguo castillo de Diego Corrientes, sobre todo porque la vegetación crece de manera descontrolada en todo el entorno, tapando los ojos del puente y ocupando el lugar en el que en su día discurría el arroyo Salado, que se salvaba con la construcción del puente.
Tampoco ayudan a mejorar su estado de conservación diferentes restauraciones a las que ha sido sometido y el trazado de una carretera asfaltada sobre el mismo, por la que circulan cada día cientos de vehículos.
La zona en la que se encuentra este puente romano se trata de un área estratégica, un verdadero nudo de comunicaciones desde hace siglos. No en vano se ubica en la que fuera en su día una calzada romana, denominada vía Heraclea, bautizada Vía Augusta en los primeros momentos altoimperiales, en definitiva un lugar clave para el transporte de personas y mercancías que conectaba Córdoba, Sevilla y Cádiz.
No sólo se trata de un lugar importante en la época romana, ya que en siglos posteriores el puente siguió siendo un espacio con mucha vida, en torno a él creció incluso un pequeño núcleo poblacional, contando con dos torres de defensa, donde se cobraban impuestos a los viajeros.

ABC Sevilla

PONTE DA CIGARROSA, PETÍN – A RÚA


El puente de A Cigarrosa, perteneciente a la Vía XVIII del Itinerario de Antonino de Brácara a Astúrica, está situado sobre el río Sil uniendo los municipios de Petín y A Rúa, este último, capital del pueblo de los gigurros en época romana, de ahí viene el nombre de «La Cigarrosa» con que se designa actualmente aquella zona.
Cerca del puente parece que estuvo la mansión de Forum Gigarrorum cabeza de los gigurros. Próximos al puente también han aparecido otros importantes vestigios como los Mosaicos y la Lápida de la Cigarrosa. 
El Ponte Cigarrosa posee en la actualidad cinco arcos de luces desiguales, de los cuales uno sólo, con una luz de alrededor de 20 metros, salva el cauce del Sil en aguas  normales. Esto es posible porque los constructores del puente aprovecharon, inteligentemente, un afloramiento granítico que estrecha el cauce del río y ofrece una cimentación excelente, que permite además ejecutar todas las pilas fuera del agua. 
Es en la margen izquierda (lado de Petín), en la que los romanos aprovecharon el citado afloramiento o promontorio granítico, que se adentra en el cauce, y que sólo es cubierto por las aguas durante las avenidas, para apoyar sobre él la mayor parte de la estructura, que actualmente consta de cinco vanos con luces de 8 + 10 + 4 + 19 + 10, todos ellos más o menos apuntados a excepción del central y de los cuales tres son ojivales. 
Como se observa, su estructura romana se derrumbó casi por completo, fue reconstruido por Juan de Náveda en 1577 y reformado cien años después con lo cual, hoy en día, se conservan pocos restos de su estructura primitiva. El puente todavía conserva en dos de sus arranques de pila verdaderos sillares romanos de opus-cuadrata, aunque hoy hayan quedado bajo el nivel de las aguas del embalse de San Martíño. Estos son: el segundo pilar con cinco filas de bloques de cerca de 2 metros de altura; y los fundamentos del cuarto pilar.
En la actualidad el puente es de uso peatonal, se ha construido uno más moderno para el paso de la circulación rodada entre los dos municipios.

Galicia Pueblo a Pueblo