lunes, 6 de marzo de 2017

Norba Caesarina - Cáceres

Norba Caesarina fue una ciudad romana, con la categoría de Colonia civium Romanorum, fundada en el último tercio del siglo I a. C. y ocupada hasta el siglo V, que se corresponde con la actual ciudad extremeña de Cáceres (España).

Historia
La ciudad fue fundada en época del Segundo Triunvirato en 34 a. C., cuando las provincias de Hispania ya habían sido asignadas a Octaviano, con el nombre de Colonia Norba Caesarina, por el Procónsul romano Cayo Norbano Flaco, aunque, de todas formas, seguía las directrices fijadas por Julio César antes de su asesinato en 44 a. C., que incluían un amplio programa de fundación o refundación de nuevas ciudades en Italia y las provincias, particularmente las de Hispania. Como consecuencia, en su nombre oficial Norba recuerda el nomen de su fundador y consta Caesarina en honor de Julio César, inspirador de su fundación.
Los nuevos colonos fueron adscritos a la tribu Sergia, la misma que la de su fundador.
La Colonia pertenecía a la provincia Hispania Vlterior republicana y, desde la reordenación provincial de Hispania realizada por Augusto en 27 a. C., a la nueva provincia imperial Lusitania, siendo adscrita en un momento indeterminado entre los imperios de Augusto y de Claudio I al conventus iuridicus Emeritensis, cuya capital era la Colonia Augusta Emerita.
Plinio el Viejo (Historia Naturalis IV, 117)4 señala que de esta colonia dependían, al menos en época flavia, los antiguos campamentos de Castra Servilia y Castra Cecilia, viejas fundaciones de época Republicana de los siglos II y I a. C., respectivamente, ambos situados en las proximidades de la actual ciudad de Cáceres. Por su parte, Ptolomeo menciona su existencia en el siglo II.
Asimismo, en el territorium de la Colonia existían varios vici o aldeas, de los que conocemos dos por su nombre antiguo a través de inscripciones cacereñas, el vicus Roudensis en el Casar de Cáceres, y el vicus Tongobricensis en Brozas, mientras que conocemos un tercero, llamado Tancia Norbana a través del epígrafe funerario de un centurión de la Cohors III Hispanorum procedente de Brugg (Suiza).
Tres inscripciones documentan las instituciones típicas de una Colonia romana, ediles y duoviros como magistrados y un Ordo decurionis como senado local.
Inscripción funeraria de M. Accius Crescens del siglo I en el casco histórico de Cáceres10
Norba Caesarina conoció un largo periodo de prosperidad entre los siglos I y III, en la época romana altoimperial, a pesar de funcionar como ciudad satélite de Augusta Emerita, la actual Mérida, que fue fundada como centro administrativo de los nuevos territorios conquistados en la expansión de la Lusitania.
Para intentar compensar esa influencia de Augusta Emerita, fundación directa del emperador Augusto, los norbenses buscaron el patronazgo del entorno más inmediato del primer emperador, eligiendo a Lucio Cornelio Balbo, de ascendencia hispana, sobrino de uno de los lugartenientes de Julio César y casado con una hija del fundador de la Colonia, y, por lo tanto, su yerno, a quien dedicaron una inscripción hnoraria en un momento posterior a 19 a. C., conmemorando su aclamación como imperator por su triunfo sobre los garamantes en la provincia Africa proconsular.11 lo que es especialmente importante, ya que esta inscripción atestigua el nombre y titulatura de la Colonia hacia 20-10 a. C.
Su período de mayor prosperidad terminó con el advenimiento de la Dinastía Severa, aunque la élite de la ciudad, al contrario de casi todas las élites urbanas de la provincia Lusitania y, en general, de Hispania, apoyó a Septimio Severo, frente a Clodio Albino, posiblemente por contraste con su rival Augusta Emerita. En el caso de Norba, el ordo decurionis local demostró su fidelidad al nuevo amo del Imperio erigiendo una estatua conmemorativa tan pronto como el año 194, conservándose el pedestal con su dedicatoria.
A mediados del siglo III, ante la general inestabilidad político-militar del mundo romano, reaprovechando materiales anteriores -sillares, inscripciones, columnas y decoraciones de edificios amortizados...-, se reconstruyó un cinturón de murallas, a semejanza de la mayoría de la ciudades de mayor importancia de Hispania, de todo el Imperio y de la propia ciudad de Roma.
A lo largo del siglo IV, la vida de la ciudad fue languideciendo, con un empobrecimiento material, que se constata en las excavaciones arqueológicas en forma de nuevas construcciones realizadas sobre edificios altoimperiales amortizados, reaprovechando materiales de épocas anteriores y con un técnica constructiva de mediocre calidad. Después de las invasiones germánicas de 409, la Colonia terminó por ser abandonada hacia mediados del siglo V, y su solar y sus ruinas no fueron reutilizados hasta después de la conquista musulmana de la Península Ibérica.

lunes, 27 de febrero de 2017

Oleastrum - Alicante


Parece que ha de localizarse junto a Hospitalet, en la rambla del Llastre, cerca de las ruinas de Guardamar ,
No ha de confundirse con el Oleastrum bético

Ciudad hispanorromana de Valeria

La ciudad hispanorromana de Valeria se encuentra en el extremo meridional de  la Serranía de Cuenca, en las últimas estribaciones del Sistema Ibérico, y debido a que su nombre pervive en el del pueblo actual nunca han existido dudas acerca de la identidad de sus ruinas. Además, nos es conocida por inscripciones que aluden a la Res publica Valeriensis, y por las citas de los autores clásicos. Ptolomeo la señala entre las ciudades del oriente de la Celtiberia y Plinio la incluye dentro de las ciudades de Derecho Latino Viejo pertenecientes al conventus cartaginense.
Aunque la zona, según atestiguan las fuentes y confirman los hallazgos arqueológicos, fue conquistada para Roma por el pretor Tiberius Sempronius Gracchus  en el 179 a. de C., los orígenes de la Valeria romana son oscuros. Para algunos autores Valeria habría sido refundada a partir de unos cuantos  núcleos indígenas, incluida Althea, cabeza de los olcades, recibiendo el nombre de su Patronus, su fundador Gaius Valerius Flaccus, procónsul de la citerior hacia el 92 a de C., momento en que se enfrentó a  ciertas poblaciones de la Celtiberia que se habían rebelado contra los abusos del poder romano.
Aunque ya desde mediados del siglo I a C. se observa nítidamente la romanización de la población, que ya poseía un foro, infraestructura fundamental para la administración de la ciudad y su territorio, la época de mayor desarrollo urbano de la urbs se inició tras el cambio de Era.
Y es que, como consecuencia de la concesión del ius latii por Augusto entre los años 27 y 24 a. n. e., se produjo una radical reordenación urbanística de la que fue parte fundamental la monumentalización de la ciudad con la erección de edificios públicos adecuados a su status. Y ello porque la nueva urbe se había convertido en un refl ejo de Roma, y sus ciudadanos tenían ahora la posibilidad de promocionarse fuera del ámbito local hasta alcanzar, en algunos casos, puestos destacados dentro la administración imperial.
Durante el resto del Imperio Valeria sufrió los devenires propios de las ciudades de Hispania: inmovilismo en el siglo II, profundos cambios a partir del III, y con la desaparición del Estado romano una hegemonía territorial mantenida como sede episcopal visigoda. El espacio administrado por la diócesis valeriense, sobre el que se solapará en parte la Tierra de Cuenca tras la Reconquista, administrada desde la cercana capital, fue a grandes rasgos el territorium valeriense, el ámbito espacial que la antigua ciudad de Valeria tutelaba.
Porque Valeria, como cualquier ciudad romana, era el centro administrativo, político y religioso de un amplio territorio.
A diferencia de lo que ocurre en la actualidad, momento en que tenemos un mundo rural prácticamente despoblado, en la antigüedad romana era mayor el número de habitantes residentes en el territorium que los que moraban en la ciudad.
A través de la red viaria que converge radialmente en ella, los ciudadanos de ese amplio espacio, llamado ager, acudían a la urbs para resolver asuntos administrativos, pagar impuestos, intercambiar productos, comerciar, asistir a los espectáculos, rendir culto a los dioses o votar.

(Ciudad  Valeria)


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Vía menor de Opta a Valeria

Lucentum - Tossal de Manises

En el denominado Tossal de Manises se halla la ciudad romana de Lucentum, la antigua Alicante, desarrollada a partir de un poblado ibérico. Está situada en la parte superior de una elevación, un tossal de 38 metros de altura junto al mar y a 3,5 Km. del centro de la ciudad moderna en el barrio de La Albufereta. Es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Comunidad Valenciana que fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1961. Conserva íntegra toda la superficie urbana unos 30.000 m2. Las murallas tienen un perímetro de unos 600 m.
El origen del poblamiento humano podemos situarlo a finales del s. V o principios del s. IV a.e.c. pero conocemos muy poco de la época ibérica, únicamente se han hallado ciertos materiales cerámicos de datación un poco dudosa.
El lienzo de muralla más antiguo data de finales del s. III a.e.c., se trata de una potente fortificación dotada de grandes torres y, en algunos tramos, antemural. Esta muralla fija definitivamente el perímetro de la ciudad.
En la etapa ibero-romana, del s. II y parte del l a.e.c. se produce una interesante actividad constructiva consistente en la creación de una nueva muralla reforzada con torres de sillares que se adosa a la ya existente y se edifica en el lado oriental, la puerta de la ciudad. A partir de mediados del s. I a.e.c. se inicia una remodelación del trazado del viario urbano y por tanto un cambio de la configuración urbana a intramuros. Durante el mandato de Augusto, Lucentum adquiere el rango de municipium, condición documentada por las fuentes escritas y epigráficas, por que pasa a gobernarse autónomamente con magistraturas e instituciones netamente romanas. La ciudad presenta durante el s. I un periodo de esplendor y se inicia la construcción del foro, dos edificios termales, la red de cloacas, la reforma de la puerta oriental, y el derribo de las murallas que impedían la expansión urbana facilitando así el desarrollo de  grandes viviendas y edificios públicos. Una Inscripción nos informa también de la construcción de un templo financiado por un particular. En el s. II comienza un período de decadencia que dará lugar en el s. III a su practica despoblación. Las razones hay que basarlas más en cuestiones económicas internas y regionales, posiblemente a cambios de los circuitos comerciales en beneficio de otras ciudades cercanas.

(Tarraconensis)

sábado, 25 de febrero de 2017

Indibilis - Castellón,

Situado en la vía Augusta, entre Valentia y Dertosa, su lugar de ubicación no está asegurado. Saavedra y Miller,  por la distancia vienen a suponer su localizacióna media legua al sur de La Jana, quizás en el lugar de Talets, entre San Mateo y Trahiguera.
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A-2 = Ab Arelato/Narbone, inde Tarraco, Carthagine Spartaria, Castulone

lunes, 20 de febrero de 2017

Ildum - Castellón


Se localiza al norte de Sagunto, en Cabanes, junto al arco romano (Saavedra 97).

(José Manuel Roldán)

Sus orígenes históricos de Cabanes son romanos, como lo confirma, entre otros restos, su famoso arco (declarado Monumento del Tesoro Artístico Nacional en 1931), único vestigio en su clase en toda la región valenciana y uno de los pocos ejemplares que todavía subsisten en España. Junto al mismo pasaba la vía Hercúlea-Augusta — conocida actualmente en la comarca por la Senda dels Romans — y, basándose en el Itinerario de Antonino (siglo III) y los cuatro Vasos Apolinares (siglos I-II), hallados en Vicarello (Toscana, Italia) en 1852, conjeturan la mayor parte de los historiadores que la actual población fue la romana mansión de lldum, que consignan dichos documentos, aunque hasta el presente no ha habido plena confirmación de ello.

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A-2 = Ab Arelato/Narbone, inde Tarraco, Carthagine Spartaria, Castulone
Vía Augusta

Lancia - Villasabariego

Sus ruinas quedan junto al pueblo de Villasabariego y cerca de Villamora, donde se han realizado excavaciones.

(José Manuel Roldán)

En el año 25 a. C. el general romano Carisio, atacó la ciudad consiguiendo someterla y librándola de ser destruida por sus soldados para que "sin quemar fuese mejor monumento a la victoria romana".
Se reconstruye como ciudad romana a lo largo del siglo I y se abandona definitivamente en el siglo IV, al menos en la zona central de la ciudad, aunque es posible una cierta pervivencia en áreas periféricas, delatada por materiales sueltos fuera de contexto estratigráfico.


(Wikipedia)

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Vía Vadiniense

Vía León/Asturias por Puerto de San Isidro