Mostrando entradas con la etiqueta Navarra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Navarra. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de octubre de 2022

Mosaico de Villafranca


En el Museo de Navarra, en Pamplona, podemos ver el mosaico romano más grande de Navarra.

El mosaico se encuentra expuesto en la terraza del museo, un agradable espacio al aire libre con estupendas panorámicas que fue habilitado para la visita hace pocos años. 

Este gran mosaico pertenece a una villa romana que se encontraba a poco más de un kilómetro al sur de Villafranca, localidad del sur de Navarra. 

El descubrimiento del mosaico ocurrió en abril de 1970 y se debe a Rafael Gorría, Julián Peralta, Antonio Amigot,  Carmelo Elcuaz, Joaquín Calahorra y Cándido Soret. 

Realizaban unas excavaciones en la zona ante la sospecha de que en el lugar hubiera alguna construcción antigua por los materiales que se veían en superficie (sillares, tejas, etc).

La noticia del importante hallazgo llegó al pueblo, y muchos vecinos de Villafranca acudieron al lugar para contemplar el mosaico romano.

El día 14 de abril la noticia ya se había trasladado a los medios informativos, tras lo cual se presentó en el lugar un arqueólogo de la Diputación. A finales de abril comenzaron las excavaciones oficiales, haciéndose cargo de las mismas Mª Ángeles Mezquíriz.

Y de Villafranca el mosaico viajó hasta su ubicación actual en el Museo de Navarra, ya que se consideró que no se aseguraba su conservación de manera adecuada dejándolo en el lugar original. 

El mosaico es cuadrado, de 8,10 x 8,10 metros, es decir, 66 m². En la villa se encontraron otros dos mosaicos de 5x4 metros y 5x2 metros, lo cuales también se pueden ver en el Museo de Navarra.

Las teselas del gran mosaico son de piedra y en colores negro, blanco, ocre y rojo. En la composición geométrica destacan grandes octógonos formados por rombos que encierran un cuadrado que contiene un nudo de Salomón.

Una curiosidad de este mosaico es que junto a uno de sus bordes aparece la superficie rehundida, formando una especie de poso de 1,10 m de diámetro y 24 cm de profundidad. No se sabe a ciencia cierta su utilidad. Se ha pensado que quizás fuese para facilitar la limpieza del mosaico.

Los materiales arqueológicos encontrados debajo y encima del mosaico permiten datarlo. Es de fines del siglo III o a comienzos el sigo IV. Se cree también que la vivienda fue destruida hacia mediados del este mismo siglo. 

Gracias a la excavación arqueológica también sabemos que la villa ya existía con anterioridad a estos mosaico. Probablemente fue construida en el siglo II y posteriormente se reformaría y embellecería con los mosaicos a fines del III o IV.

Si visitas el Museo de Navarra no te olvides del gran mosaico romano de Villafranca. Además, en la visita al museo podrás ver otros mosaicos romanos encontrados en Navarra, como los de la villa romana de Liédena o los de la villa de Ramalete. 

Arqueología navarra

domingo, 27 de febrero de 2022

Soto Galindo - Navarra


Es el tercer yacimiento romano situado entre la carretera de Logroño-Mendavia y el Ebro. Se localiza sobre una terraza elevada asomada hacia dicho río. La zona de hallazgos se extiende por un radio muy extenso a ambos lados del camino que conduce al lugar. El paraje, llamado Soto Real o Soto Galindo, pertenecía ya en el siglo XIV a los reyes de Navarra y en 1630 el Ayuntamiento de Viana lo compró a Felipe IV de España. Hasta el siglo XIX formaba un frondoso bosque y fue roturado para parcelas. Los materiales arqueológicos recogidos son muy abundantes y variados. 

Los materiales de construcción consisten en sillares de piedra, tégulas con lomos de diversos perfiles, ladrillos rectangulares con estrías paralelas, rectas y curvas, y ladrillos circulares.

Además de unos pocos fragmentos de cerámicas aretinas, las cerámicas sigillatas son abundantísimas y las más antiguas muestran buenas pastas y barnices brillantes, compactos y homogéneos, mientras que las más tardías, pastas blandas y barnices mates poco consistentes y aplicados a las superficies irregularmente.

Los motivos decorativos son muy variados. Las figurillas humanas representan hombres desnudos, guerreros y jinetes, y los mamíferos y aves son casi siempre difíciles de identificar. Los vegetales forman frisos de guirnaldas de hiedra y palmetas, de rosetas con diversos pétalos y de plantas con grandes hojas. El motivo más utilizado es el círculo individual, concéntrico o cruzado, pero también aparecen los gallones, palmetas y rombos. Los motivos más tardíos, siglo IV, son las flechas y los baquetones dentro de grandes círculos o semicírculos yuxtapuestos y secantes.

Los frisos horizontales de separación se adornan con circulitos, puntas de flecha, palmetas y aves, y los motivos verticales con líneas onduladas dan lugar a una decoración metopada. Algunos vasos presentan decoración a ruedecilla y algunos grafitos, entre los que destaca uno que se lee VICT. Un fragmento muestra la decoración impresa del anverso de una moneda del emperador Lucio Vero; su busto aparece a la derecha con la leyenda: IMP CAES AUREL VERVS AVG. Está datada entre el 161 y el 163 d. de C.*?. En la cercana Varea aparecieron dos fragmentos cerámicos idénticos al descrito!Las estampillas de alfarero de los fondos de tres vasijas atestiguan la presencia de los principales alfares riojanos en el yacimiento. Dentro de una estampilla alargada se lee: O.L.S TIM, que corresponde a Sempronius conocido alfarero de Tricio, cuyos vasos fueron realizados desde finales del siglo 1 hasta bien entrado el 11. Otro fondo reproduce la marca incompleta OF. SA que corresponde a un alfar de Bezares de un Sabino o un Saturio. En la tercera estampilla figura la terminación APA, marca de Tricio del conocido ceramista Valerius Paternus, fechable hacia el 83 d. de C. 

Pero también, dos moldes cerámicos comprueban en este asentamiento la existencia de un alfar. Uno de ellos muestra ovas y guirnaldas vegetales que imitan a los productos gálicos. El otro ofrece un círculo sogueado y un motivo vertical de separación con líneas onduladas y flechas en su interior.

Las cerámicas comunes son muy variadas tanto por sus pastas como por sus coloraciones. Las hay de superficies grises, rugosas; algunas ollitas están barnizadas con colores rojizos y marrones, los platos muestran el color rojo pompeyano, las jarras engobes amarillentos. Otros fragmentos pertenecen a ánforas y a grandes vasijas de almacenamiento, las tinajas.

De entre los materiales metálicos recogidos sobresale un colgante fálico de bronce, amuleto con argolla para su suspensión, que ofrece semejanzas con otro de Varea y que pueden fecharse en el siglo 1 d. de C. Han sido recogidas 22 monedas romanas: 2 del siglo 11, una del III y el resto del IV.

Dos grandes bronces pertenecen a Trajano y a Antonino Pío. El resto son bronces, a veces difíciles de clasificar por su mal estado, pero se reconocen 1 de Claudio del siglo III y el resto del siglo IV: 2 de Constantino, 1 de Constante, 1 de Constancio, 1 de Magencio, 2 de Constancio II y 1 de Graciano.

En 1988 y años posteriores, el Servicio de Excavaciones del Gobierno de Navarra realizó una corta excavación, junto al camino, que sacó a la luz un hipocausto, lo que demuestra la importancia de esta villa,

Teniendo en cuenta la gran extensión de este enclave y los interesantes materiales citados, se trata de un importante asentamiento, sin duda la principal villa de la margen izquierda del Ebro. La cronología proporcionada por algunos vasos cerámicos así como por las estampillas de alfarero se remonta a la segunda mitad del siglo 1. En cambio, los motivos de las cerámicas tardías evidencian el siglo IV. Con estas conclusiones está de acuerdo la cronología de las monedas: la más alta pertenece a Trajano hacia el año 104-110 y la más tardía a una de Graciano del año 375.

Así como en otros asentamientos romanos citados, hubo una continuidad de poblamiento que dio origen a unas aldeas medievales, estos del Ebro desaparecieron, ignoramos las causas, quizá debido a la inseguridad en tiempos de invasiones por estar muy cerca de una vía muy transitada.

Cultura Navarra 

martes, 22 de febrero de 2022

Villa del Ramalete - Tudela


La villa de Ramalete fue una de las mayores villas del bajo imperio del norte peninsular. Se enuentra situada el  Soto del Ramalete, a unos 10 Km. de Tudela, aguas arriba del Ebro.

Fue una rica y refinada explotación agrícola, que conservaba varios de los mejores mosaicos romanos de la época. Parece que construida en el siglo IV,  fue una de las mayores villas del bajo imperio del norte peninsular.

La villa en sí, como conjunto arqueológico, comenzó a excavarse a mediados del siglo XX y desde entonces ha sido poco estudiada. Las excavaciones de 1946 realizadas por B. Taracena y L. Vázquez de Parga dejaron al descubierto importantes hallazgos como que disponía de una parte rústica con almacenes, establos, taller.

La parte urbana, la vivienda dominical, con habitaciones que se disponían en la línea de un corredor, dos de ellas pavimentadas por mosaicos, un vestíbulo rectangular y una habitación octogonal con calefacción de hipocausto.

Otras estancias, en el extremo meridional, enlazan con las dependencias termales (con caldarium —agua caliente—, tepidarium —templada— y frigidarium —agua fría—).

En ella se han encontrado los restos de unas termas en bastante buen estado de conservación, pinturas en las paredes, varios restos de cerámica del tipo terra sigillata, muy común en tiempos romanos y utensilios de hierro.

Sin lugar a dudas, el hallazgo más espectacular son tres mosaicos, los correspondientes a las habitaciones 5.ª, 7.ª y 8.ª.

El más sobresaliente es el de la habitación 8.ª.

Estos mosaios se pueden visitar actualmente en el Museo de Navarra y en el Museo Arqueológico Nacional. En el primero se puede ver al que se supone propietario de la villa Dulcitius, a caballo, cazando un venado.

La magnífica villa romana de Ramalete se encuentra en el Soto del Ramalete, a unos 10 Km. de Tudela, aguas arriba del Ebro, en dirección a Castejón, aguas arriba del Ebro. Hoy en día el Soto de Ramalete está protegido como Reserva Natural por el Gobierno de Navarra.

Se encuentra en una vía romana menor que partía de Cascante, pasando por Tudela. Ésta seguía por Arguedas, hasta entroncar en Santacara con otra vía principal. Ésta unía Zaragoza con Oyarzun (Guipúzcoa) y entraba en Navarra por Carcastillo, donde se encuentra un miliario tallado del 252 d.C.  Seguía rumbo a Santacara, ciudad romana asentada sobre una terraza del río Aragón y que conserva en sus afueras un notable yacimiento arqueológico (Ruinas de Cara).

La vía sigue hacia Falces , donde se han encontrado restos de industrias agrícolas en las excavaciones de dos villas romanas, una de ellas situada en la margen izquierda del río, y la otra próxima al casco urbano.

Llega después a Peralta , con un espectacular paisaje de escarpes de yesos blancos. Allí podremos contemplar importes restos romanos. Se encamina después a Funes, que fue importante establecimiento industrial romano dedicado a la elaboración del vino.

La villa romana de Ramalete está includa en la Ruta de la Navarra romana.

Turismo Navarra 

martes, 15 de febrero de 2022

Villa de el Cerrao - Sada


Durante los días 7 al 15 de enero de 1992 se realizaron unos sondeos de urgencia en el paraje de El Cerrao, perteneciente al término municipal de Sada.

Esta pequeña campaña se planteó como consecuencia de un trabajo de prospección sistemática en los términos de Cáseda y Gallipienzo, que se llevaron a cabo por encargo del Museo de Navarra para la elaboración del Inventario Arqueológico provincial. Fue precisamente en la cometa de los términos de Gallipienzo y Sada, pero ya dentro de este último municipio, donde detectamos importantes elementos de construcción romanos en una finca que se había desfondado recientemente para la plantación de viña.

El yacimiento, que ocupa una extensión aproximada de 35.000 m.?, se ubica en una terraza fluvial que dista del río Aragón alrededor de 1,3 km. Su uso actual es el agrícola, siendo característico en su entorno el matorral mediterráneo.

Antes de comenzar la excavación se efectuó una prospección sistemática por toda la extensión del yacimiento, de la cual se pudo recoger abundantes restos cerámicos, varias tessellae de mosaico, un torcular de aceite, elementos de hierro, un entalle de anillo y pudimos observar diversos fragmentos constructivos consistentes en cornisas, columnas, pilastras, basas, así como grandes zonas con hormigón en la tierra. La mayoría de estos elementos romanos estaban desplazados de su lugar original por entorpecer las labores agrícolas e incluso reutilizados como sillares en muros modernos.

El trabajo de excavación se planteó dividiendo el yacimiento en dos sectores de trabajo separados por el camino que lo atraviesa de Norte a Sur, realizando 8 catas que suman un total de 45 m..


domingo, 3 de octubre de 2021

Miliario de Garinoain


El descubrimiento del miliario de Garínoain tuvo lugar en el mes de enero de 2002 y fue realizado por uno de nosotros (J. Armendáriz) cuando realizaba prospecciones en el castro de la Edad del Hierro de Murugáin, yacimiento protohistórico y romano que se emplaza sobre la horquilla fluvial de los ríos Cidacos y Cemboráin/Leoz, en cuyo vértice precisamente se localizan las Ventas de Garínoain.

El miliario fue tallado sobre piedra arenisca propia de la región en una forma aproximadamente cilíndrica, aunque en su parte inferior, destinada sin duda a ser enterrada, mantiene una sección de pentágono irregular. Aunque algunos golpes han afectado a su parte superior, puede decirse que está prácticamente entero y sus dimensiones son 2,35 m de alto, 50 cm de diámetro en la parte cilíndrica y 61 cm de ancho en la base. En una faceta del cilindro se dispuso, mediante un ligero rehundimiento, una superficie para la grabación del texto.

Una intensísima erosión ha afectado de manera muy grave a este cam- po epigráfico, de modo que sólo resultan visibles algunos de los signos grabados en su parte derecha y que corresponden a los finales de línea. De algunas líneas sólo son visibles ya leves huellas de la incisión y las primeras tres pueden darse por totalmente perdidas, aunque su número es calculable en función del espacio que queda. En tales condiciones, la lectura de los restos del texto es ciertamente complicada. No obstante, después de dos detenidas autopsias realizadas en los años 2003 y 2004 y merced también a los diversos tratamientos de digitalización a los que hemos sometido el material fotográfico, podemos defender con alto grado de verosimilitud la siguiente lectura:

[———] [———] [———] [—-]NEP

5 [———] [—-]ART [—-]NEP

[—-]+ELIO

[—-]NO 10 [—-]AVG

[—-]TTM [—-]NTIF [—-]I ———

A pesar de la mutilación del texto, lo conservado puede resultar suficiente para ensayar una restitución del formulario.

Cultura navarra 

viernes, 6 de agosto de 2021

Villa romana de los Villares


Llegamos a la villa romana de Los Villares. 

Se aprecian varias estructuras, como un canal y restos de basamentos de columnas en lo que debió de ser un peristilo (patio porticado) pero lo más importante son los dos lagares romanos que están junto a las plataformas sobreelevadas donde se prensaba la uva. 

Es curioso que los lagares no están construidos con el mismo tipo de argamasa. 

Más curioso aun es que Los Villares es una de las pocas villas (que yo sepa la única en Navarra), donde se han conservado los contrapesos de las prensas. Son las tres piedras circulares de casi un metro de diámetro que están junto a las plataformas de prensado. Se aprecian en las mismas los entalles por donde se sujetaban a la prensa.

Arqueología navarra 

martes, 26 de enero de 2021

Vía Javier-Yesa-Liédena - Navarra


Otra vía saldría de Javier, posiblemente por el mismo sitio donde transcurre la Cañada Real o de «los Roncaleses», paralela por encima y a pocos metros de la carretera actual a Yesa, para después pasar el Aragón por el también llamado puente de «Los Roncaleses» al lado de la piscifactoría. Hoy está en ruinas; el primer arco en la orilla de Yesa asentado sobre la roca madre y fuera del agua sobre unos peñascos naturales unida su base con bloques de sillería y argamasa, apreciándose abundante cal, tiene siete arcos, tajamar de unos 4 m, 1,5 m adheridos, anchura del firme o paso del puente 2,15 m, altura del pretil 1 m y anchura 40 cm. 

En el firme crecen toda clase de ramajes, incluso un pino de 2,5 m de altura Hay oquedades en la parte baja del pretil para desalojar el agua de lluvia, una piedra del pilar tiene una fecha pintada en negro 1891.

A 30 m a la salida del puente en la orilla de Yesa hay 12 m de empedrado, con las orillas cubiertas por la vegetación.

Este puente al parecer fue de origen romano, el empedrado de la salida así parece confirmarlo, también los montañeros me dicen que la Cañada Real que atraviesa el monte de Leyre tiene vestigios de calzada romana y era continuación de la salida del puente, los Anales de Navarra hablan de él como existente ya en el año 785 y en aquella época de guerras continuas contra francos y visigodos en el siglo V, y en el VIII contra los musulmanes, no era tiempo apropiado de grandes obras, por lo que debía estar construido antes de estas invasiones.

Nuevo Miliario 

sábado, 16 de enero de 2021

Villa de Torres del Río - Navarra


La Villa de Torres del Río se encuentra situada a mitad de camino entre las localidades de Los Arcos y Viana, al borde de la antigua ruta de peregrinación a Santiago, dominando un alto junto a la colina de Sansol, en un paraje pintoresco. 

Esta localidad existía ya antes de la invasión musulmana. En su área se hallaron restos romanos de una explotación agrícola, así como cerámicas y alguna piedra labrada (encontrada a alrededor de 1 km del pueblo en dirección a Logroño). Todo ello hace pensar que fue un asentamiento ya durante la época romana.

Wikipedia 

jueves, 17 de diciembre de 2020

Relieves de los 'Casquilletes de San Juan - Gallipienzo.


El Museo Arqueológico de Pamplona entre sus magníficas colecciones exhibe un conjunto de relieves procedentes de Gallipienzo y Eslava que consideramos de gran interés. Las piezas, aunque ingresaron en el Museo hace ya años, hasta el momento presente no han sido objeto de particular estudio, lo que realizaremos accediendo a la invitación que gentilmente nos ha hecho el secretario de la Institución Príncipe de Viana, D. J. E. Uranga, a quien agradecemos las facilidades de todo género dadas en el estudio de los relieves, como así mismo al restante personal del Museo.

En el año 1946, Blas Taracena y Luis Vázquez de Parga, publicaron una nota sobre el resultado de sus prospecciones en "El Castellar" de Javier y en "Los Casquilletes de San Juan", Gallipienzo y se  refirieron brevemente a los relieves que examinamos. El término donde se recogieron se encuentra situado a 2 Km. al NO. del caserío de Gallipienzo y a igual distancia de las ruinas romanas de "Santacrís" de Eslava. Los relieves eran conocidos desde hacía bastantes años pues D. Juan Castrillo en el año 1917 aludió a la existencia de ruinas en "Los Casquilletes de San Juan" conocidas por el descubrimiento de grandes piedras labradas con relieves de temas vegetales, semejantes a un segundo lote recogido en las cercanas ruinas de "Santacrís" de Eslava. Ambos conjuntos proceden de un único edificio situado en "Los Casquilletes de San Juan", según indicó ya Blas Taracena, como se desprende del hecho de que ambos conjuntos están fabricados con el mismo tipo de piedra, una caliza obscura, en segundo lugar de que los temas decorativos son idénticos y trabajados por la misma mano; dada la proximidad de Eslava y Gallipienzo fácilmente los hallados en la primera localidad serían trasladados del lugar de origen. Algunos de estos relieves se guardaron temporalmente en el Museo del Castillo de Javier, pasando después al Museo de Pamplona donde en la actualidad se conservan. 

Los relieves hallados en "Los Casquilletes de San Juan" se encontraron sepultados casi a flor de tierra, al ampliar la era situada entre dos corrales propiedad del vecino de Ayesa, D. Cirilo Egea quien los regaló al Museo de Pamplona.

 Agradezco a D. Antonio Blanco, a D. Augusto Fernández de Avilés y a D. Marcelo Vigil las indicaciones valiosas sobre estos relieves.

José María Blázquez Martínez

jueves, 3 de diciembre de 2020

Tutela Tudela


Época romana (siglos III a.C.-V d.C.)

Diversas excavaciones han encontrado restos de época romana en diferentes partes del término municipal, como son la villa romana del Ramalete, cerámica romana en el Cerro de Santa Bárbara y dentro del casco antiguo de Tudela. Los primeros restos romanos asociados con seguridad a muros y pavimentos se descubrieron en las excavaciones realizadas entre 1984 y 1985 en el entorno de la Iglesia de la Magdalena. Hay testimonios escritos contemporáneos que parecen indicar que esta aldea romana era conocida como Tutela. El poeta hispanorromano Marco Valerio Marcial, por ejemplo, cita a Tudela junto a su nativa Bilbilis en el epigrama 55 del libro IV.

La Tutela romana pudo ser una aldea casi abandonada a partir del siglo I d.C., aunque se ha demostrado que el cerro de Santa Bárbara ha estado habitado desde época celta y romana sin interrupción hasta nuestros días. Existe una hipótesis según la cual la Cascantum romana (actual Cascante) no se fundó en la misma posición que la Kaiskata celtíbera original, existiendo la posibilidad de que la posición original de la Kaiskata indígena sea la propia Tudela, el antiguo poblado indígena del Cerro de Santa Bárbara. Al cambiar de ubicación y perder categoría económica, la Kaiskata original pudo perder también su nombre original, a favor de la nueva Cascantum, pasándose a llamar Tutela.

Se ha considerado en numerosas ocasiones que Muskaria o Muscaria, ciudad vasco-romana citada por el geógrafo Ptolomeo en el siglo II d.C, se encontraba en las proximidades de la actual Tudela. Hoy en día se considera muy poco probable que Muskaria estuviera emplazada en el municipio de Tudela, y mucho menos que fuera la propia Tudela.

Wikipedia 

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Tarraga - Larraga


Tarraga - Terra cha-Teracha Tampoco la Tarraga de Ptolomeo o Terracha en el Anónimo de Rávena, encuentra respuesta unánime para su ubicación actual. Ya Altadiil la considera en Larraga  a pesar de la exigüidad de sus restos.

En el Tercer Congreso de Historia de Navarra encontramos una comunicación referida a este enclave Larraga; su autor, de Hermosa, quiere dejar constancia de los recientes hallazgos de este lugar ya que los cree lo suficientemente importantes para considerar de nuevo el emplazamiento de la Tarraga de Ptolomeo en el lugar de Larraga (Miguel de Hermosa, A.R. 1994).

Los hallazgos son exiguos pues refiere que “en marzo de 1987, con ocasión de una obra urbana se descubren en el subsuelo los restos de columnas y otros materiales con clara significación romana, en pleno casco urbano. A estos vestigios añade: el descubrimiento en esta localidad de un ara dedicada a la divinidad indígena de Errensa y, a corta distancia del casco urbano, en el barranco de La Nava, un pequeño puente que considera romano, y en relación con la vía del Arga. Creemos que son muy interesantes estos hallazgos ya que constituyen pruebas concluyentes sobre el pasado romano del lugar, ahora bien, queda por saber si efectivamente podemos considerar que tales restos son los de la Tarraga de Plolomeo, y bien pueden serlo, pues está en el camino de Andelo a Oteiza (en cuyas proximidades se encontraron dos miliarios).

En el citado trabajo de A. Ma. Canto al tratar sobre la ubicación de Tarraga recuerda que para Schulten su situación era desconocida; para Muller era en Larraga, junto al Arga, para Tovar, en la Tarraga de Lérida y, por último, Peréx la lleva a los Báñales de Uncastillo. Canto, vistos estos argumentos se pronuncia a favor de su emplazamiento en Faradués, pero topa con el inconveniente de no encontrar resto alguno y por ello quizás cree que pueda ser e! enclave próximo de Layana-Sádaba.

Tampoco considera imposible que se situara en Los Báñales o en Larraga.

Todo parece apuntar a que hay que considerar en firme el pasado romano de Larraga pero el hecho de estar la actual población sobre la supuestamente romana, obliga a esperar a que las actuaciones en el subsuelo urbano y proximidades, saquen a la luz pruebas convincentes de su pasado romano, que permitan su identificación definitiva con la Tarraga romana.

Por los caminos romanos de Navarra



sábado, 14 de noviembre de 2020

Calzada de Sos a Caseda-Sofuentes


La calzada S-4 salía de la población de Sos por el llamado portal del Mudo, bajaba por el costado del único edificio que existe frente a dicho portal y rodeándolo continuaba descendiendo suavemente (todavía visible su trazado) unos doscientos cincuenta metros, quedando cortada aquí por la carretera actual que se dirige a Sangúesa. Atravesada ésta, prosigue descendiendo entre el monte natural a la derecha y a la izquierda una verdadera montaña de escombros y basura que arrojaron allí hace un par de años.

Después de un trecho, casi oculta la calzada por la basura y sorteando obstáculos, se llega a una enorme roca natural, de 6 m de larga y 1,5 de ancha que la atraviesa en diagonal que no hizo falta acondicionar. Continuando con el firme constituido de piedras de pequeño tamaño en su día sobre barro, cubierto de hierba y al parecer intacto sobresaliendo algunas piedras, hay trozos de roca natural, algunas hileras transversales y paredes de sujeción de calzada con espesores de cincuenta y sesenta centímetros mediante piedras de mampostería unidas con barro, en algunos sitios enormes piedras hacen de muro de contención. En los últimos 20 m hasta llegar a unirse con la carretera, ya no existe el firme, al lado hay una nave agrícola y a escasos metros de allí el cruce de carreteras, Navardún a la derecha, Sangüesa al frente e izquierda a Sos. La longitud de este trayecto es de aproximadamente 600 m.  distancia desde el cruce de la calzada principal hasta el vado del barranco es de 260 m. 

Pasado el barranco la calzada aparece a los 40 m y en bastante mal estado. Después de unos 20 m de recorrido, una roca natural atraviesa el ancho de la vía, de hasta 70 cm la parte más alta, que se tuvo que salvar, hoy ha desaparecido el relleno; continúa unos 100 m para después y durante 150 m no haber más que piedras de pequeño tamaño y aisladas con la pared de contención clásica, desapareciendo ya la vía. Aquí, he seguido un camino muy ancho que lleva a varios corrales donde es muy abundante la piedra más o menos trabajada, pero no aparece cerámica romana, un poco más adelante corta el paso a la posible vía un barranco, con una profundidad de 3 m en una orilla y 4 en la otra, no hay indicios de que hubiera un puente, al otro lado del barranco y muy cerca hay un camino que viene de la carretera de Sangüesa a Sos entrando por la granja, en este lado y a medio camino, se ve cerámica romana pero no en cantidad, tampoco hay vestigio alguno de calzada.

Vuelto atrás donde había dejado el camino de los corrales, y después de examinar el terreno cubierto por la maleza y muy difícil de ver, hay un ramal en terraplén bien marcado, notándose su relieve al pisar encima de la hierba que lo cubre, dirigiéndose a unirse de nuevo con la calzada dejada al principio. No es normal construir una desviación que tras una gran curva vuelve de nuevo tras 1 km a la que antes ha dejado. Es posible que cruzara el barranco descrito anteriormente por un puente de madera y unirse a la calzada Sos-Filera -Sangüesa. No existen piedras por los alrededores, salvo en los corrales, que confirmen un puente de piedra.

Estamos en época de siembra y los tractores pasan por este camino con más frecuencia, entonces limpian las orillas de ramajes que lo estrechan y echan tierra encima, cuando las lluvias son fuertes el agua suele dejar de nuevo al descubierto la calzada en muchos tramos.

Pasado este primer barranco el firme de la vía ya no se distingue, salvo algunas piedras que sobresalen entre tanta tierra acumulada, al llegar al Barranco de Fuente Aragón, lo cruza por un puente al parecer romano de un solo arco y sin pretil, los ramajes que lo cubren casi por completo y la profundidad no permiten analizarlo mejor.

Cruzado el puente, la vía, tras unos 3 km. se dirigía hasta la Torre de Añués, torre defensiva cuadrada y templo adosado en ruinas, con piedras de sillería muy bien labradas. A su lado hay restos de tumbas al parecer medievales; a pocos metros hay una base rectangular maciza de 5 por 8 m y 1,70 de altura, construida con enormes piedras de sillería muy gastadas, cuya función se ignora, y detrás ocupando el cerro, los restos de una población romana.

Los antiguos reyes cristianos hacían donaciones a los monasterios antes y después de las batallas, antes, para que les fueran propicias, y después, bien para agradecer la victoria, o para hacerse perdonar los pecados cometidos causantes de la derrota, no importando que fuera contra infieles o cristianos.

Miliario extravagante 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Las Escardosas - Fuente Vadillo

Otro enclave que ha proporcionado materiales de la romanización se encuentra aguas abajo del Ebro, a poco más de un kilómetro del asentamiento de La Granja. Situado en el término de Las Escardosas, se halla entre el río y la carretera, junto a la desembocadura del río Perizuelas. Un camino comunica las tierras de labor con el Ebro y en su trayectoria se encuentra la Fuente de Vadillo.

Los restos de una posible vivienda afloraban a ambas partes del camino en 1985. Obras posteriores en este paraje propiciaron la aparición de muros y una estratigrafía superior al metro de altura. Los muros estaban construidos con opus coementitium y se trataba de una habitación. Una excavadora arrasó el yacimiento. Los materiales recogidos se reducen a tégulae e ímbrices fragmentadas y unos pocos fragmentos de TSH y de TS clara.


jueves, 29 de octubre de 2020

La Granja - Viana de Navarra


En el ángulo suroeste de la jurisdicción vianesa se localiza el término rural de La Granja; limita al norte con el embalse de Las Cañas y al sur con el Ebro. Los restos romanos afloraron al sur de la carretera Logroño Mendavia, muy cerca ya de los límites con La Rioja y frente a Varea. Se trata de una finca dedicada al cultivo. Todos los materiales fueron recogidos en superficie y afloraban abundantes, aunque fragmentados, tras la remoción de la tierra por medios mecánicos para su cultivo. La mayor parte de estos materiales son constructivos, vasos cerámicos y alguna muestra de metal.

Los restos constructivos consisten en fragmentos de tégula e ímbrices de pastas rojizas con los lomos elevados y redondeados de diversos perfiles, pequeños ladrillos de base rectangular y algunos estucos pintados de rojo oscuro.

Las cerámicas sigillatas son muy abundantes, pero debido a su estado fragmentario apenas se han podido reconstruir algunas formas. Sobresale con mucho la forma Ritterling 8, de pastas duras y compactas color rosáceo y barnices rojo brillante y anaranjado. Algún ejemplar con el pie bien marcado podría fecharse en el siglo I. Otras formas lisas son la Dragendorf 44, 36, 39 y 15. La 44 de barniz mate puede indicar fecha más tardía, el borde de la 36 está decorado con hojas de barbotina y la 15/17 es un tipo antiguo del siglo I.

Algunos bordes bien moldurados de jarrita evidencian la forma Hispánica 1 y las tapaderas la forma Hispánica 7.

La forma decorada más abundante es la 37. Inmediatamente a la zona del borde y con baquetoncillo de separación aparecen los círculos sencillos o sogueados separados por baquetones o puntas de flecha y motivos vegetales. Las pastas son excelentes, de coloración sonrosada, y los barnices rojo brillante.

Los motivos decorativos de la sigillata son variadísimos; entre las figuras de persona se distinguen hombrecillos desnudos y con el cuerno de la abundancia, escenas de caza y un Eros. Hay representadas varias especies de perros y de aves, una de estas últimas muy característica picándose la pata, conejos, etc. Son variados los vegetales así como las rosetas, éstas con diverso números de pétalos encerradas, a veces, en círculos, los lirios y las palmetas.

El motivo geométrico más abundante es el círculo. Los hay de diversos tamaños puestos unos tras otros o de forma concéntrica hasta cuatro ejemplares, de trazado lineal, sinuoso o, a veces, discontinuo. En algunos casos se entrecruzan unos con otros. 

Los frisos horizontales de separación llevan circulitos, flores y puntas de flecha entre dos baquetoncillos; los motivos verticales consisten en vegetales, baquetones de líneas sinuosas, circulitos y puntas de flecha. Con frecuencia, la separación metopada se realiza mediante varios baquetones, líneas sinuosas con vegetales o puntas de flecha. Otros tipos decorativos son los gallones, los rombos y la labor de ruedecilla. La mayor parte de los grafitos, de difícil lectura, aparecen sobre los fondos de TSH.

Dentro de las cerámicas llamadas comunes englobamos una gran variedad de tipos, pastas y coloraciones. Son muy abundantes los fragmentos de las grandes tinajas de almacenamiento, los dolia. Una cerámica muy característica es la realizada a mano, de pasta gris granulosa con mica y cuarzo y superficies pulidas grises y marrones; estas vasijas entraban en contacto directo con el fuego. Otros fragmentos de vasijas tienen colores rosáceos y amarillentos o están engobadas de tono marrón. Otros materiales cerámicos son una pesa de telar y un pequeño fragmento de lucerna.

El metal escasea y tan sólo se han recogido una pieza de bronce con nudo bien moldurado y pivotes agujereados, que se articulaba con otras, y cuya finalidad se desconoce, y un fragmento de plomo, quizá de vasija, en el que representaron en bajorrelieve dos palomas frente a frente rodeadas por decoraciones vegetales.

Este asentamiento ha proporcionado materiales pertenecientes en su totalidad a la romanización. Algunas cerámicas sigillatas, con esmeradas decoraciones y con barnices brillantes evidencian una época encuadrable dentro del siglo I de nuestra Era. Este emplazamiento, posiblemente una villa de explotación agrícola, con agua, bosque y feraces tierras de cultivo debió de perdurar, por lo menos, según algunas cerámicas, hasta el siglo IV, y es difícil precisar su desaparición.

Calzada Sos - Sangüesa


Esta calzada la seguiremos desde el cruce de carreteras Sos-Navardún-Sangúesa, frente al cruce, un ramal sale en dirección a Cáseda por el camino Viejo de la S-4 ya descrita, otro ramal la S-5 continuaba por la carretera de Sangúesa, y tras poco mas de 2 km. subía la cuesta de la granja a la izquierda, al lado de ella pasa el camino posible ramal que se uniría a la S-4 en el rodeo que hace esta vía; poco mas adelante la S-5 se separaba de la carretera pasando por el costado de las edificaciones que se encuentran a la derecha, para después irse acercando cada vez más al canal de las Bardenas, y enfrente de unas casas de labranza a poco mas de 1km.. 

El camino actual salva el canal por el mismo lugar por donde pasaría la calzada, llegando la vía al yacimiento romano y medieval de Filleras o Corral del Boticario, continuando por el camino actual, antigua calzada, para poco después descender en dirección a la Onsella (río Onsella), que discurre por debajo del asentamiento, cruzándolo mediante un puente romano. Hoy solo quedan los restos de un estribo en la parte de Aragón, puesto que este río hace de muga o frontera con Navarra.

Pasado el Onsella se une al camino viejo de Sangiesa - Navardún que discurre siempre paralelo al río, sino empedrado, si camino terrero, y siguiendo en dirección a Sangúesa a poco mas de 2 km, giraría un ramal a la derecha y bordeando «El Real« (despoblado medieval), se dirigiría al cercano despoblado de «Puy de Undués de Lerda» (yacimiento romano y medieval), allí se juntaba con las que venían de Urriés y Undués, poco después se unían con la carretera actual de Javier para proseguir hasta Sangiesa. 

En todo el trayecto de la vía S-5 no se ve signo alguno de calzada, sin embargo no hay ninguna duda que discurría por aquí. Por debajo de «El Realx« se separaría otro ramal girando a la izquierda, y paralelo al Onsella en dirección a Vadoluengo, palabra compuesta de vado (paso) y luengo (largo), antiguamente era aquí vadeable el río Aragón.

miércoles, 28 de octubre de 2020

Erguti-Ergaouica - Navarra


Dos opciones dispares han sido propuestas recientemente sobre la situación de la mansío o civitas denominada Ergutí, según el Ravenate y Ergauica, según Ptolomeo. Para Etayo en 1926, Erguti, es Arguedas y otros autores se hacen eco de esta asociación pero será Navarro el que lo razone desde la toponimia. Argumenta que la evolución normal de Ergauica, debiera dar “Ergoca” o “Ergaga” y no Ergutí, cree que son más las posibilidades de que Erguti haya evolucionado a Arguedas. Además la terminación en un aparente nominativo plural “i”, explica la extraña terminación en plural de Arguedas. Admitiendo que no es fácil que la vocal “a” evolucione a “e”, ni viceversa; pero en Ergutí existe un elemento fonético que es la líquida “r” que puede alterar el vocalismo. Es probable que el primitivo nombre de Erguti fuese Arguti o semejante, y que en los siglos V y VI hubiese cambiado a Erguti, que es como lo cita el Ravenate, y en castellano ha quedado como Arguedas (Navarro, J. 1994). 

Este argumento en sí, puede ser correcto pero veremos las dificultades que entraña identificar Erguti con la actual Arguedas si se respeta el contenido de las fuentes a la hora de reconstruir la vía de Alfaro a Pamplona.

A. M. Canto, 1997, considera al estudiar a Ptolomeo, que la situación de Ergaouica, debe estar, por una parte, al noreste de Segía, Ejea de los Caballeros y Alanone, Alagón; y por otra, en relación con los ríos Arga o Ega, y según el Ravenate al norte de Gracuse. De no tener que cumplir este requisito, siguiendo la lógica, la colocaría en las Cinco Villas, concretamente en Arguedas, donde la distancia de Ptolomeo encaja bien, pero si tiene que estar al norte de Gracuse, no puede ser Arguedas. Como en la zona del Arga está Berbinzana, con un miliario, sugiere este emplazamiento para Erguti, aunque la toponimia no ayuda, quizás significa en la vía del Arga o el vicus del Arga.

Por los caminos romanos de Navarra

viernes, 23 de octubre de 2020

Sumo e Imo Pyreneo


La inseguridad del emplazamiento de Iturissa repercute en la ubicación de las otras dos mansiones que aparecen en las mismas fuentes: Summo Pyrenaeo e Imo Pyreneo, citadas a continuación de Iturissa de tal modo que si se localiza Iturissa, en consecuencia quedaría establecida la dirección en la que  estuvieron Summo e Imo Pyreneo, o viceversa. Ma Jesús Peréx en 1993 y con anterioridad J. Caro Baroja, consideran, con un interrogante, que Summo Pyrenaeo podía estar en Ibañeta e Imo Pyreneo en las proximidades de St. Jean-le-Vieux donde ya en 1913, lo ubica Colas; y en 1976, Tobie, identifica los restos de un campamento romano. Si como opinan Arias y Canto, Iturissa estuviera en la ruta de Velate, entonces Sumo e Inmo Pyreneo estarían en esa dirección, Altadiil por su parte, los
sitúa en las  proximidades de Lindux
.

Por los caminos romanos de Navarra

lunes, 19 de octubre de 2020

Nemeturissa - Oteiza


Nemeturissa, esta localidad aparece citada hasta con siete variantes según A. Ma Canto, a partir de la referencia que de ella hace Ptolomeo. Emplazada por varios autores en distintos lugares, Canto lo propone en Oteiza, al sudoeste de Ditouris. En Oteiza -San Tirso-, están documentados varios miliarios, como hemos visto. Además, sigue argumentando esta autora que Nemeturissa hace referencia a zona boscosa y esta zona, según los mapas de G. Blaeu de 1035 y del cartógrafo F. De Wit, 1860, lo fue.

Por los caminos romanos de Navarra

sábado, 17 de octubre de 2020

Calzada Sos - Navardún


Pasado el puente a unos 400 m por la carretera, un ramal de esta S 3 se desvía a la derecha. Aquí existía un crucero indicando el cruce de caminos, según los vecinos de Sos es el que actualmente está en la población frente a la Puerta de la Reina.

En los 120 m primeros no hay vestigios de calzada, luego 20 m con algunas piedras sobresaliendo, para continuar otros 40 m sin vestigios de firme, después sale un camino a la derecha y tras seguirlo 2 km, desaparece en las tierras de labranza.

Prosiguiendo por el de la izquierda, hay restos de la calzada, 14 m de la hilera longitudinal izquierda, para atravesar seguidamente la vaguada en terraplén con paredes de contención en ambos lados en 250 m y tras un corto trecho en trinchera sube una pequeña cuesta, un camino sale a la derecha que a 500 m se pierde en los campos de labranza.

En el cruce hay una piedra clavada en tierra, de 1,75 m de alta y 46 cm. de ancha, con dos pequeñas cruces grabadas sin esmero. A 160 m una veintena de piedras clavadas en el borde del camino lo delimitan sobresaliendo del firme unos 50 cm, desde el cruce a 400 m esta calzada se une a la carretera A-1601 de Sos a Navardún a 100 m del km 31. Mide en total 1.200 m de longitud con 3 de anchura. No he localizado restos de calzada hasta Navardún, que sin duda llegaba hasta allí, en esta localidad travesaba la Onsella por un vado todavía en uso, hoy de hormigón, el puente actual es moderno.

A 90 m de comenzado este ramal, siguiendo la S 3 donde existía el crucero antes comentado, delante de una nave grande a la izquierda se ve muy bien marcado el hueco de la vía, con una longitud de 250 m, hay pequeños trozos de calzada visibles y muro de contención, después prosigue por debajo de la carretera actual hasta el mismo cruce de Navardún y Undués de Lerda, donde abajo aparece de nuevo un gran trozo.

Continuando juntas la vía y la carretera en dirección a Undués de Lerda, hay tramos en que esta se separa del antiguo trazado de la vía, siendo visible la trinchera por donde discurría. Al lado de la carretera se ven antiguas fuentes, sin duda de origen romano; mas adelante, la carretera hace una curva a la izquierda, mientras la calzada seguía en línea recta, en la separación, un cartel indicando el camino que conduce a la «Fuente de la Bóveda», en el que todavía quedan piedras de la calzada, dejando a la derecha el camino de la fuente, desciende directamente al río, y por la dirección que lleva la calzada, cruzaba la Onsella (río Onsella) mediante un puente en el mismo lugar que el actual.

A primeros del año 2002, he vuelto expresamente a ver al puente; encontrando la carretera cortada, había sido derribado entero sin dejar ni una sola piedra, en su lugar están construyendo uno nuevo totalmente de hormigón.

Miliario extravagante 

viernes, 16 de octubre de 2020

Calzada Undués-Javier-Liédena

También existía otra vía que salía desde el arroyo del «Molinaz» y continuaba mas o menos paralelo a el hasta llegar a Javier. Su trayecto ha sido «arreglado» en todas las épocas, por lo que el firme ha desaparecido totalmente, llegando a los yacimientos romanos en los términos de «Viñas Viejas» y «El Cuadrón», cercanos entre si y por debajo del castillo de Javier, en su término se ha hallado un miliario de Flavio Valero Severo que reinó desde el año 306 al 307.


Desde aquí la calzada continuaba en dirección al río Aragón, vadeándolo, para ascender después a la Granja de Cortes y ermita de San Juan. Atravesaba todo el ancho llano, para descender por el  cementerio de Liédena hasta la población, y bordeándola por la derecha, posiblemente por debajo de las edificaciones medio en ruinas que al parecer sirvieron de muralla en época medieval. Entre ellas la antigua ermita de «San Bartolomé», con el suelo lleno de escombros y sus pequeñas ventanas son saeteras, seguía por cerca de la Fuente de Liscar, donde había un trozo de camino empedrado, y según la tradición allí se libró una batalla victoriosa contra los moros; de allí la vía proseguía hacia el puente de la Foz de Lumbier.