domingo, 2 de octubre de 2022

Mosaico de Barcelona

El desconocido mosaico romano de Barcelona que se reabrirá al público


El pavimento, que forma parte de los vestigios de una villa romana debajo del entorno de la Via Laietana, se someterá a un proceso de restauración-

En una Via Laietana levantada por las obras de reforma se esconde un tesoro arqueológico, bastante desconocido para muchos barceloneses. Se trata de un yacimiento en el que quedan los restos de una villa romana con un mosaico debajo de la plaza Antoni Maura. Para acceder a él hay que bajar una discreta escalera en la avenida de la Catedral. El Museu d’Història de Barcelona (Muhba) procederá a restaurar el mosaico antes de que acabe el año con el objetivo de reabrir este espacio al público en 2023.

El yacimiento está relacionado con los trabajos de la apertura de la Via Laietana y la avenida Catedral del siglo pasado para esponjar el casco antiguo. En esta operación se derribó la iglesia de Santa Marta, del siglo XVIII, y su fachada se trasladó piedra a piedra para montarse de nuevo en el hospital de Sant Pau. “En lugar de la iglesia se construyó el edificio actual y al rebajar el terreno para realizar los cimientos se encontraron estos restos y se inauguraron en 1967”, explica Lídia Font, responsable de conservación preventiva y restauración del departamento de colecciones del Muhba.

Su pieza más visible: un mosaico policromo romano con una superficie de 25 metros cuadrados. Tiene tonos blancos, negros, grises, rosados y ocres en las piedras y un toque anaranjado en la parte de cerámica. Los vestigios de la villa romana datan entre los siglos II y III d.C. y, posteriormente, sobre ellos se construyó un conjunto de sepulturas en el siglo V. “Este espacio estaba lleno de tumbas de los primeros cristianos y entre ellas de personajes muy relevantes”, apunta Font. Entre los restos había una lauda sepulcral, que hoy en día descansa en el Muhba.

Uno de los retos de la restauración del mosaico será la eliminación de los restos de un cemento utilizado en los años 70 tras diversos trabajos de excavación y adecuación del espacio. Por aquella época, el mosaico se arrancó y los fragmentos se pusieron sobre un soporte de cemento para luego colocarlo en su emplazamiento original. “La restauración se hizo hace muchos años como se entendía entonces mediante el uso de un cemento bastante fuerte lo que dificultará la operación”, reconoce Joan Roca, el director del Muhba. 

En el yacimiento también hay restos de diversas sepulturas cristianas del siglo V

“El mosaico está muy alterado por este tipo de intervención por lo que limpiar bien estas zonas y hacer un tratamiento adecuado para poner en valor la parte original será el objetivo de la actuación”, añade la responsable de conservación preventiva y restauración del museo. 

En este sentido, se procederá a limpiar la superficie del mosaico, se recolocarán las piezas desprendidas y se realizará un tratamiento para grietas y las fracturas. Las teselas están hechas con piedras diversas y las más débiles son de cerámica, alterada por la presencia de sales debido a su proximidad al mar. Por otro lado, la intervención servirá para subsanar los problemas de humedades del techo con un nuevo sistema de extracción de aire.

Uno de los retos de la restauración del mosaico será la eliminación de los restos de un cemento utilizado en los años 70.

De forma general, el estado de conservación de los vestigios de la domus romana es bueno. En los 90 se acondicionó el espacio con plafones explicativos y una mejor iluminación cuando se podía visitar. Hoy en día, la zona no está abierta al público pero de tanto en tanto se realizan visitas concertadas. El yacimiento se inspecciona de forma periódica, se limpia y se ventila de la mejor posible dadas las circunstancias.

Los trabajos, presupuestados en 22.000 euros (IVA incluido) y financiados por el distrito de Ciutat Vella, suponen una de las acciones previstas de puesta en valor del entorno patrimonial de la Via Laietana que complementan la reforma de este eje de la ciudad. La iniciativa también se enmarca en el proceso de transformación del Muhba en museo de la ciudadanía que culminará en 2023.

Otra vez, unas obras en la Via Laietana sacarán del olvidado al mosaico. “En este espacio tan pequeño hay concentrada mucha historia que permitirá dar a conocer la evolución de la ciudad, que es permanente y cada capa se asienta sobre la anterior. Aquí tenemos restos romanos, de la tardoantigüedad pero también es un punto para explicar la ciudad contemporánea”, concluye Font.

La Vanguardia 

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